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Aragón

La Unidad de Apoyo a Pacientes Oncológicos avanza para poder abrir en Zaragoza en 2025

Es una unidad interdisciplinar que depende de una fundación sin ánimo de lucro y que es gratuita para pacientes con cáncer. Ya funciona en cuatro ciudades e integra ejercicio físico, atención psicológica, un servicio de nutrición y fisioterapia

Centro de la Unidad de Apoyo a Pacientes Oncológicos. / UAPO
Centro de la Unidad de Apoyo a Pacientes Oncológicos. / UAPO

La Unidad de Apoyo a Pacientes Oncológicos (UAPO) planea instalar un centro a Aragón, que se ubicaría en Zaragoza y sería el quinto de España, con capacidad para atender a 400 personas. Se trata de una unidad interdisciplinar que integra ejercicio físico, fisioterapia, psicología y nutrición para las personas con cáncer. Desde que el proyecto comenzó su andadura en 2021 en Granada, se está extendiendo a otras ciudades españolas.

Toda persona, entidad o empresa que lo desee, puede colaborar para que este proyecto se instale en Aragón. En el caso de Zaragoza, cuenta también con la implicación de la doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y profesora de la Universidad de Zaragoza, Nuria Garatachea, y la oncóloga y jefa de Oncología de Quirónsalud Zaragoza, Elena Aguirre. 

Esta unidad aúna un tratamiento integral gratuito para todas las personas que estén en tratamiento oncológico. Sus dos precursoras en Aragón, que se están movilizando para recabar otros apoyos, lo hacen “a título personal” y desde el punto de partida del derecho de todo paciente a recibir un tratamiento integral, con la actividad física como el pilar fundamental. 

La persona que acude a estos centros tiene que presentar un diagnóstico médico y su historial clínico que sirven después para hacer una valoración. Nuria Garatachea explica que, una vez se cuenta con el diagnóstico, el paso siguiente es analizar cada caso. La unidad cuenta con cinco grupos diferenciados. "Teniendo en cuenta su evolución, el tipo de cáncer que padece o el momento en el que está, se establecen protocolos personales e individualizados”, señala Garatachea. En este protocolo se determina cómo debe ser el entrenamiento. Se organizan grupos reducitos de pacientes o “atletas”, como prefieren denominarlos. Lo que se pretende, insiste la experta, es alcanzar un “alto rendimiento para conseguir tener una mayor calidad de vida”. 

El ejercicio físico “afecta a todos y cada uno de los órganos del cuerpo de forma positiva, lo que permite mitigar los efectos secundarios de la quimioterapia”, señala Garatachea. Entre esos efectos, los más frecuentes son la fatiga, el decaimiento del ánimo y la salud mental. También ayuda “entrenar con un grupo de personas que están en tu misma situación”. El propósito final es mejorar la calidad de vida, a lo que se suma que este tipo de entrenamiento, como ha demostrado la investigación, “disminuye la recaída de las personas con cáncer”, afirma Garatachea. 

La UAPO se financia con donaciones de empresas y particulares, y los usuarios de estos centros no tienen que pagar nada, aunque sí pueden participar mediante donaciones. En este momento están buscando el local que sirva para prestar este servicio integral en Zaragoza, que tiene que cumplir con los requisitos para poder ofrecer tratamiento a unas 400 personas de forma simultánea. La previsión y el esfuerzo se centra ahora en conseguir que el próximo año pueda abrir en la capital aragonesa. Además del espacio, es fundamental que haya donaciones en Aragón para la fundación, que pueden hacerse desde el apartado ‘hazte socio’ en la web: https://www.fundacionuapo.org/ .

La UAPO ha atendido a 1.200 personas

La UAPO fue fundada en noviembre de 2021 por Jesús Candel Fábregas, médico y enfermo de cáncer metastásico que falleció en 2022 como consecuencia de la enfermedad, y por el director deportivo de la fundación, Javier Cánovas. Tres años después, los cuatro centros con los que ya cuentan en cuatro ciudades españolas han atendido a más de 1.200 personas con 26 tipos de cánceres diferentes, siendo los más comunes el de mama, que representa un 60%, colon, pulmón, ovario, próstata y linfomas, e incluyendo pacientes con cánceres con metástasis avanzadas. Al igual que por el tipo de cáncer, los perfiles de los pacientes son diversos y quienes acuden a estos centros tienen entre 3 y 86 años. 

En la actualidad cuentan con 46 equipos de profesionales y con más de 9.500 socios. Javier Cánovas divide en cuatro las líneas fundamentales de la UAPO: cumple una labor social, genera empleo, son centros de formación para futuros profesionales y mantiene líneas de investigación científica. “Todo lo que hacemos, todos los tratamientos integrales, están basados en la investigación científica”, añade Cánovas.

“Hay una gran necesidad que responde a una obligación moral y social, porque cada año se diagnostican más de 286.000 nuevos casos de cáncer”, recuerda Cánovas. Y esa demanda es la que se traduce en las cifras de sus listas de espera. En su centro de Granada atienden a 400 personas pero ya hay una lista de espera de más de 200. En Madrid hay 178 personas en tratamiento y 180 esperan tener hueco; algo parecido a lo que sucede en Málaga, donde ofrecen su servicio a 86 pacientes y la lista de espera llega a los 80. Hace dos semanas abrieron su centro en Elche y ya cuentan con 68 atletas.

“La quinta sede tiene que estar en Zaragoza”, afirma Cánovas, quien ha incidido en que lo que necesitan es “gente implicada que apueste por un proyecto real”. Es posible sumarse al proyecto directamente en su web: “Se puede ver directamente y de manera tangible dónde va cada euro de la donación. Cada centro se autogestiona y todo el dinero que llegue de Aragón se gestionará en el propio centro de Zaragoza”. 

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