La trufa negra de Teruel contará con un nuevo sello de calidad alimentaria antes de final de año
Así se ha dado a conocer este sábado en la Feria de la Trufa de Sarrión. Las previsiones del Gobierno de Aragón apuntan a que llegará en cuestión de días. Más de 20.000 personas acuden a esta cita gastronómica turolense

La trufa negra de Teruel quiere tener la Indicación Geográfica Protegida, la IGP, un sello de calidad para alimentos que es la antesala de la denominación de origen. Este sábado, en la feria de la Trufa de Sarrión, se ha dado a conocer que este reconocimiento llegará antes de que finalice el año.
Según las previsiones del Ejecutivo aragonés, la Trufa Negra de Teruel contará con la IGP en los próximos días. "Lo que garantiza es la calidad, que el consumidor, en España, Europa o Estados Unidos, sepa que esa trufa negra de Teruel tiene un marchamo, una garantía de calidad que te la da el Gobierno de Aragón, el Gobierno de España y la Unión Europea", ha destacado el consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco, sobre que supondrá contar con el nuevo sello de calidad.
Es un año en el que Fitruf debería cumplir un cuarto de siglo, pero lo impidió la pandemia. Así los 25 años de feria se podrán celebrar con ese reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida. Más de 20.000 personas disfrutan cada año de este certamen en el que se puede descubrir todo lo relacionado con este manjar gastronómico demandado en todo el mundo.
El precio de la trufa negra de Teruel es de 1.200 euros por kilo. Po 25 euros se puede adquirir una trufa de unos 10 gramos. La calidad de la trufa debe quedar demostrada, como Silvia Doñate, una de las trificultoras que este sábado ofrecen su producto estrella en la feria. Precisamente, las características únicas de la trufa de Sarrión es donde radica su mayor valor, tal y como ha ratificado Isabel Doñate, gerente de Atruter. La trufa que se vende en Sarrión es referente en España y en otros mercados del mundo.
La producción de este hongo comienza con una carrasca microrrizada, pero en la feria se puede adquirir directamente para utilizarla en la cocina o ya elaborada para mezclar con casi con cualquier producto o embutido, que también se ofrece en los puestos, como en el de David Bertolín, carnicero.
Más de 40 expositores, talleres de cata, concursos de perros truferos, charlas sobre cultivo y cocina completan el programa de una feria que espera atraer más de 20.000 personas hasta el lunes.
Casi un cuarto de siglo cumple la Feria Internacional de la Trufa de Sarrión. Un oro negro que antes de finalizar este año espera ser ya Indicación Geográfica Protegida.
Mientras, Sarrión sigue cocinando con mimo platos que se transforman con el sabor y aroma de la trufa negra de Teruel.
