
España se enfrenta a una transformación histórica en el mercado laboral. En los próximos años, se jubilará la generación 'baby boomer': los nacidos entre 1958 y 1975. Se calcula que el 80 % de los nuevos puestos de trabajo que se creen en la próxima década serán para cubrir estas jubilaciones.
Actualmente, la edad media para dejar de trabajar en España se sitúa en los 65,3 años y quienes se acogen a la jubilación(se abre en una nueva ventana) anticipada son un 12,4 % menos que hace un lustro. Sin embargo, aumentan los que siguen trabajando más allá de la edad estipulada, bien porque no se tienen los años cotizados exigidos o porque las condiciones económicas son más favorables trabajando.
El relevo generacional afecta, sobre todo, a los sectores de las empleadas del hogar, autónomos y agrario, pero no hay que perder de vista a los oficios tradicionales. "Son precisamente los que se están perdiendo y, para evitarlo, es importante poner el acento en la formación profesional", cuenta Alberto Nicolás, catedrático de Derecho del Trabajo de la UZ. "En estos momentos -añade-, el Gobierno de Aragón está poniendo especial empeño en que sea una formación más atractiva incluso que la universitaria".
La Administración General del Estado será otra de las más afectadas por estas jubilaciones, junto a sectores como la Sanidad y la Educación, aunque no hay que mirar al futuro para ver el problema: en Aragón, la falta de relevo o personal cualificado es ya una realidad.
Jesús Arnau, director general de CEOE Aragón, explica: "El punto de partida es que hay más de 15.000 puestos de trabajo que no podemos cubrir las empresas. En España tenemos un serio problema, que es la pirámide poblacional invertida. Es decir, que tenemos mucha gente de los años 60 y principios de los 70 que se jubilaran en los próximos 10 o 15 años y, en cambio, en cuanto a la tasa de natalidad estamos por debajo del 7".
La solución, dicen los expertos, pasa por retener talento, apostar por la inmigración cualificada y ajustar la oferta académica a la laboral.
