La punta de la crecida del Ebro llega a Zaragoza con caudales máximos de más de 1.500 metros cúbicos por segundo
La Confederación Hidrográfica del Ebro señala que se trata de una crecida "sostenida", que se mantendrá en torno a cinco días. Ante el riesgo de posibles inundaciones ha sido desalojada la urbanización de Torre Urzáiz, en el barrio rural de Movera

La punta de la crecida(se abre en una nueva ventana) del Ebro ha llegado este martes a Zaragoza con 1.504 metros cúbicos por segundo de caudal máximo y una altura de 4,25 metros, sin provocar afectaciones importantes. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) señala que se trata de una crecida "sostenida", que se mantendrá en torno a cinco días. Ante el riesgo de posibles inundaciones ha sido desalojada la urbanización de Torre Urzáiz, en el barrio rural de Movera. Mientras, aguas arriba, este martes se ha reabierto el tramo de la A-127a en Gallur, tras el paso de la punta de la crecida por la Ribera Alta.
Marisa Moreno, jefa del área de Hidrología de la Confederación Hidrográfica del Ebro, ha analizado este martes en el programa Buenos Días de Aragón TV cuál es la situación en estos momentos: "Estamos experimentando en todo el tramo medio del Ebro una crecida sostenida en valores máximos, llegando ya a Zaragoza durante esta mañana y se va a mantener así en torno a cinco días. Ha sido fruto de las lluvias, las últimas las de ayer, y por eso se van a mantener estos caudales en el entorno a 1.500 y 1.600 metros cúbicos por segundo en Zaragoza durante varios días. No vamos a preciar apenas dos puntas, sino que la confluencia de todos los afluentes procedentes de la cuenca alta del Ebro, los afluentes caudalosos de la margen izquierda, está generando esta consecución de aguas altas, de caudales altos en el medio Ebro durante varios días".
Asimismo, Moreno ha insistido en que se trata de una crecida ordinaria que llega "cada dos o tres años y que llena todo el cauce del Ebro, produciendo puntuales desbordamientos".
Por este motivo, y como media de prevención, el Ayuntamiento de Zaragoza ha llevado a cabo este lunes el desalojo de la urbanización de Torre Urzáiz, en el barrio rural de Movera,(se abre en una nueva ventana) (se abre en una nueva ventana)en las proximidades del cauce del río Ebro. Han puesto a salvo algunos de sus objetos y han sacado sus enseres personales.
La mayoría de los vecinos afectados tienen en esta urbanización su segunda vivienda y tan solo un matrimonio de en torno a los 70 años ha requerido alojamiento. Permanecerán en un hostal de la ciudad hasta que se dé por finalizado el episodio de crecida del Ebro.
Cortes de algunos caminos en Zaragoza y vigilancia "permanente"
El Ayuntamiento de Zaragoza ha activado el Plan Municipal de Emergencias en nivel naranja(se abre en una nueva ventana) ante esta crecida ordinaria del río, que de momento no ha provocado afectaciones importantes. Eso sí, mantiene la vigilancia "permanente" por si cambia el pronóstico.
"De momento, tranquilidad, aunque con vigilancia permanente de los puntos críticos pero, a priori, no va a haber ningún problema grave", ha apuntado la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo.
Con el objetivo de garantizar la seguridad de los vecinos, se ha actuado en la ribera del Ebro, balizando sotos y paseos y cortando al tránsito el camino de la Alfranca y la zona del Galacho de Juslibol, por sus dos accesos, tanto por Juslibol como por Alfocea. Además, se han revisado las motas de La Almozara, Alfocea y Monzalbarba, sin que se hayan localizado afectaciones o filtraciones importantes.
En este sentido, el ayuntamiento recomienda a todos los ciudadanos evitar acercarse a las riberas de los ríos, así como estacionar vehículos en las proximidades o en zonas que sean susceptibles de inundación por la crecida. Además, se pide respetar las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Protección Civil y no sobrepasar en ningún caso las zonas que hayan sido acotadas.
Por otro lado, el Gobierno de Aragón ha informado este martes que ya se ha reabierto el tramo de la A-127a en Gallur (Zaragoza), tras el paso de la punta de la crecida del Ebro.
