Qué representa la entrega del real despacho y cómo va a seguir la formación militar de la princesa Leonor
Javier Fernández, teniente coronel y profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Zaragoza, señala que el acto de este miércoles para la heredera al trono "tiene mucho de simbolismo" y supone "un paso más" en su formación

La princesa Leonor ha recibido este miércoles de manos del rey Felipe VI, su padre, el nombramiento de alférez, al concluir el año que la heredera al trono ha pasado en la Academia General Militar de Zaragoza (AGM),(se abre en una nueva ventana) la primera etapa de su formación militar. El acto de este miércoles, al que además de Felipe VI han asistido la reina Letizia y la infanta Sofía, tendrá lugar en el patio de armas de la Academia General Militar de Zaragoza.
El rey ha entregado a la princesa de Asturias el nombramiento como dama alférez cadete del Ejército de Tierra y le ha impuesto la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco. El nombramiento lo aprobaba este martes el Consejo de Ministros.
La ceremonia es la despedida de la princesa de Asturias de Zaragoza, que proseguirá su formación militar en la Academia de la Armada de Marín (Pontevedra), a partir de finales del próximo mes de agosto, y finalizará al año siguiente en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia.

Como ha indicado Javier Fernández, teniente coronel y profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Zaragoza, en el programa Buenos Días, de Aragón Radio, el acto de este miércoles tiene "mucho simbolismo". "Para el que recibe este documento, este nombramiento, simplemente es un paso más interno, como si al acabar segundo de Derecho te dieran un pequeño documento que dijera que has superado los dos primeros cursos. Ese documento es muy importante afectivamente, porque el que ha pasado ese primer periodo de formación, que son los peores, los más duros, los más ingratos, en todos los sentidos, ve que por fin le dan el símbolo de lo que es el ser oficial, que es la estrella", ha matizado.
Este nombramiento de alférez conlleva, ha recordado Fernández, llevar un distintivo en forma de estrella de seis puntas en las hombreras y en las bocamangas. "Es el primer gran acto en la vida militar de cualquiera, después de la jura de bandera, y es muy emocionante. Solo tienen valor administrativo, interno, de estudios, no es una alférez, a efectos prácticos, que vaya a algún destino, sino que va a ir a otra academia a seguir con sus estudios. En el caso de la princesa Leonor, no va a otra academia del Ejército de Tierra, como sus compañeros, sino que tiene que pasar por la Academia del Aire de San Javier y por la Escuela Naval de Marín, en Pontevedra", ha detallado.
El teniente coronel ha destacado que la formación que se ha preparado para la princesa Leonor es "idéntica" a la que en su día se preparó para su padre, Felipe VI, aunque, matiza, lo que ha cambiado "mucho" es la formación que se da actualmente en la Academia General a los futuros oficiales, que es "mucho más completa, más universitaria".
Este paso por las tres academias es, a juicio de Fernández, algo "muy útil" para Leonor: "Entra en contacto con distintas realidades de los Ejércitos, va a conocer a distintas personas, distintos compañeros que, poco a poco, le va permitiendo tener ese bagaje que el día de mañana, si todo es normal, cuando sea reina, creo que le servirá para desempeñar de una manera positiva y razonable su labor".
En el acto de este miércoles también han recibido los reales decretos de sus respectivos despachos los tenientes que acaban los cinco años de curso en la Academia General Militar, tanto del Ejército de Tierra como de la Guardia Civil.
