La primavera se prevé más cálida en Aragón y sin una tendencia clara en precipitaciones
La nueva estación llega este viernes tras un invierno que también ha sido cálido y en el que se han registrado abundantes lluvias, que han duplicado la cifra más habitual. Son los datos que ha avanzado la Agencia Estatal de Meteorología

La primavera comenzará este viernes a las 15:46 de la tarde con una previsión para Aragón marcada por temperaturas superiores a lo habitual y sin una señal definida sobre las lluvias, tras un invierno también muy cálido y con abundantes precipitaciones, de más del doble de lo normal. Así lo ha avanzado este jueves el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Arcadio Blasco, en la presentación del balance meteorológico del invierno, las predicciones para la primavera y un avance de los próximos tres días.
La primavera astronómica durará 92 días y 18 horas, hasta el 21 de junio, y apunta a un trimestre marzo-abril-mayo con mayor probabilidad de ser cálido. Hay un 60 % de probabilidad de que la estación sea más cálida de lo normal, frente a un 30 % de que sea normal y un 10 % de que resulte más fría.
En la proyección que llega hasta junio se mantiene esa tendencia, con un 50 % de probabilidad de temperaturas por encima de la media. Blasco ha recordado que se trata de previsiones a largo plazo y, por tanto, con "muchísima incertidumbre". En cuanto a las precipitaciones, no se detecta un escenario claro en Aragón.
La temperatura de invierno, 1,4 grados por encima de la media
En cuanto al invierno meteorológico, comprendido entre el 21 de diciembre y el 28 de febrero, Aragón registró un periodo "muy cálido" y "muy húmedo". La temperatura media fue de 6,3 grados, 1,4 grados por encima de la media del periodo de referencia 1991-2020, lo que sitúa a este invierno como el sexto más cálido desde 1961.
Siete de los 10 inviernos más cálidos de la serie histórica se han registrado en el siglo XXI, por lo que Blasco ha advertido de un "efecto evidente" del aumento de las temperaturas invernales. De hecho, el último invierno frío en Aragón fue el de 2017-2018. Diciembre fue muy cálido, con un grado más de lo normal, y con temperaturas que durante el puente de la Constitución llegaron a superar los 20 grados. Y también fue seco, con un 24 % menos de precipitación.
En el conjunto del invierno se recogieron 172,5 litros por metro cuadrado, un 66 % más de lluvia de lo normal, lo que convierte a este periodo en el sexto más lluvioso desde 1961, con precipitaciones que se concentraron, sobre todo, en enero y febrero.
Sobre la situación de sequía, Blasco ha señalado que el índice sitúa a Aragón en una situación general "normal", aunque algunos puntos de Teruel rozan escenarios próximos a la sequía y será necesario seguir su evolución.
