CARTV

Aragón

La obsesión por el tiempo deriva en la cronopatía: un conjunto de síntomas que puede causar problemas de salud

Hay personas que tienen la necesidad de mantener todo su tiempo ocupado para ser más productivas. Si no lo consiguen, se sienten culpables. Los expertos recomiendan desconectar y aprender a decir que no

Cronopatía, necesidad de tener todo el tiempo ocupado siendo productivos. / Aragón TV
Cronopatía, necesidad de tener todo el tiempo ocupado siendo productivos. / Aragón TV

Hay quien define la necesidad de ser siempre productivos como la tiranía del tiempo, lo que genera en algunas personas una obsesión por estar constantemente ocupadas: es lo que se llama cronopatía, una palabra que proviene de dos palabras griegas, cronos, que significa tiempo y pathos, sufrimiento o enfermedad. La psicóloga del Colegio Profesional de Psicólogos de Aragón, María del Castillo, ha asegurado en el programa 'Buenos Días' de Aragón TV que "no es ninguna patología descrita en ningún manual", pero sí es "un conjunto de síntomas que desarrollan algunas personas y que pueden derivar en problemas de salud a medio y largo plazo"

Quienes sufren de cronopatía no pueden parar de hacer cosas. "Son multitareas, se exigen lo máximo y se sienten culpables si no aprovechan todo el tiempo; la agenda está repleta todo el día", ha explicado del Castillo. Se manifiesta como una preocupación constante por la productividad y la dificultad para detenerse, incluso ante el agotamiento. 

Sin llegar a ser un trastorno mental, sí es un problema psicológico que puede provocar ansiedad, estrés y llegar a afectar negativamente a la salud física y mental. Viene determinada por factores sociales como la búsqueda del éxito o la cultura de la productividad, lo que se une a la dependencia digital y a la conectividad con las redes sociales y así lo explican quienes lo sufren: "Estoy constantemente haciendo cosas, soy incapaz de parar realmente". 

También hay quienes aseguran que estos síntomas se agudizan, dependiendo de "cómo se esté mentalmente". Y esa es una de las razones a las que ha aludido la psicóloga: "No sabemos estar quietos porque eso supone conectar con sensaciones negativas, sensación de vacío, aburrimiento y abordar cosas que no tienes resueltas, lo que acaba haciendo que estemos agotados y no se pueda disfrutar de las cosas". A su vez, eso provoca situaciones de estrés y de agotamiento porque "el cerebro no llega a desconectar y no se regenera". 

La cronopatía causa también falta de concentración, problemas de sueño e incluso angustia. El 64 % de las personas asegura que el trabajo influye en su salud mental y eso se traslada a las consultas: "Vemos que hay trastornos de ansiedad y depresión que llegan después de jornadas muy intensas", ha apuntado del Castillo, quien ha incidido en que este comportamiento termina provocando el hecho contrario al que se pretende, "se trata de ser tan productivo que no se es eficaz". 

María del Castillo recomienda afrontar estas situaciones siendo consciente de que ese "no parar" deriva muchas veces en patologías físicas y mentales. La solución es tan sencilla como compleja: "Hay que aprender a parar y tomarse tiempo, aunque eso exige conectar con uno mismo. Hay que desconectarse de las redes, aprender a decir que no y hacer cosas sin prisa porque más a veces es demasiado y porque del aburrimiento salen la creatividad y las ganas".  

Tags relacionados

tracking_pixel