La noria instalada en la ribera del Ebro de Zaragoza deberá desmontarse sin haber llegado a abrir
La atracción ha recibido el último informe desfavorable: los técnicos no han acreditado la suficiente resistencia del terreno y consideran que la infraestructura no cumple la normativa europea en materia de seguridad

La noria instalada junto al entorno de Helios en la ribera del Ebro de Zaragoza no llegará a girar. Pese a estar completamente montada y lista para su estreno, la atracción deberá ser desmontada sin haber llegado a abrir al público tras recibir el último informe técnico desfavorable del Ayuntamiento de la capital aragonesa.
Según ha podido saber Aragón TV, los técnicos no han acreditado la suficiente resistencia del terreno. Tampoco consideran que la infraestructura cumpla la normativa europea en materia de seguridad. El informe ya ha sido remitido a la empresa, que dispone ahora de un plazo de un mes para proceder al desmontaje de la estructura, sin que el Ayuntamiento tenga que devolver el canon abonado por su instalación.
Las principales deficiencias señaladas afectan a la seguridad del público, especialmente en los accesos a las cabinas, un aspecto que ya figuraba en el proyecto inicial.
La noria, de unos 35 metros de altura -inferior a otras instaladas en anteriores ocasiones, como durante las Fiestas del Pilar-, aspiraba a destacar por su diseño, su iluminación especial y su emplazamiento estratégico junto al Ebro.
