
La antigua harinera del barrio rural de Casetas abrirá sus puertas como un nuevo espacio vecinal a principios de 2027 tras completar su reforma integral y ampliación. La inversión de las obras asciende a 2.814.000 euros.
La primera fase de los trabajos, centrada en el refuerzo de la antigua estructura y en los forjados, ha finalizado. Según ha afirmado la alcaldesa de la capital aragonesa, Natalia Chueca durante su visita, se trataba de la parte "más compleja".
La reforma, que actuará en un total de 1.208 metros cuadrados, encara ahora su segunda fase, con intervenciones como la recuperación de la bóveda del sótano y finalización de la solera.
Según ha precisado, el objetivo es que las obras acaben "a finales de este año", para poner el inmueble al servicio de los vecinos "a principios de 2027". Chueca ha afirmado que se trata de una reforma integral, que también incluye la ampliación del espacio para incorporar un pequeño auditorio.
Edificio moderno y sostenible
De esta manera, se va a transformar el edificio "en un nuevo espacio sociocultural moderno y también sostenible", ya que los criterios de la reforma, además de mantener su esencia industrial, le darán "máxima eficiencia energética", ha dicho.
Tras su culminación, los vecinos de Casetas podrán disfrutar de un espacio expositivo en la planta baja, un auditorio en la parte anexa y de una biblioteca y una ludoteca(se abre en una nueva ventana), mientras que la primera planta acogerá un espacio polivalente "que será mucho más flexible para poder atender las distintas necesidades".
El proyecto fue uno de los mejor valorados en la convocatoria europea para fondos Next Generation(se abre en una nueva ventana), al ocupar el vigésimo octavo lugar de los más de 800 presentados.
