
La economía aragonesa creció un 2,7% el año pasado, dos décimas más que la media española. Un informe del Consejo Económico y Social Aragón (CESA) sostiene que la Comunidad mantiene una calidad de vida mejor que la media nacional. Señalan que hay que hacer atractiva la región ante la falta de trabajadores y consideran que la inmigración es necesaria a presente y futuro.
Uno de los retos de la economía aragonesa es la falta de trabajadores. Desde el CESA aseguran que es necesario atraer mano de obra de otras autonomías y también inmigrantes. La migración, dicen, es necesaria para cubrir puestos, como señala Juan García Blasco, presidente del Consejo Económico y Social de Aragón: "Sobre todo porque se van a implantar sectores productivos, muchos relacionados con las nuevas tecnologías. Su plena inclusión como ciudadanos deben ser elementos esenciales en las políticas públicas".
La economía crece en Aragón gracias al aumento de la población, las exportaciones, la fortaleza del mercado laboral y la moderada inflación. La previsión es favorable, aunque aún no se ha recuperado toda la capacidad adquisitiva.
"La capacidad baja más rápido de lo que sube, pero creemos que en el próximo año nos ajustaremos a esa recuperación", augura la presidenta de la Comisión de Economía del CESA, Ana Yetano.
Desde este consejo destacan la capacidad de atracción de la Comunidad en logística, renovables o comunicaciones, gracias a los aeropuertos de Zaragoza y Teruel.
