La economía aragonesa crece el 3,4% en el tercer trimestre, una décima más que la media nacional
Es un crecimiento “vigoroso” del PIB tanto en Aragón como en España, según señala el último Boletín Trimestral de Coyuntura, que apunta también que el empleo perdía algo de fuelle a pesar de avanzar a buen ritmo durante todo el año

La economía aragonesa ha crecido a un ritmo del 3,4% anual en el tercer trimestre de 2024, una décima por encima de la media nacional, dato que para los expertos revela la continuidad del vigoroso crecimiento tanto del PIB regional como del español en su conjunto.
Así consta en el último Boletín Trimestral de Coyuntura de la Comunidad, que analiza la evolución de la economía aragonesa en el contexto nacional e internacional, y que pone en evidencia que la economía global ha permanecido "relativamente vigorosa" durante el año 2024, a pesar de las diferencias existentes entre países y entre sectores en cuanto al ritmo de actividad. Pero advierte también de la creciente brecha entre Estados Unidos y la Unión Europea.
En cuanto al mercado laboral, señala el texto, perdía "algo de fuelle" a pesar del crecimiento "a buen ritmo” del empleo. Así, en el tercer trimestre del año, el empleo aumentó un 1,8% anual en España y un 1,5% en Aragón, lo que situaba las tasas de paro en el 11,2% y el 8,7% de la población activa, respectivamente.
La inflación frenó de forma notable en el tercer trimestre, de modo que la tasa general en España y Aragón fue del 2,2% anual en media del verano, mientras la subyacente se situó en el 2,6 % en ambos casos.
Los indicadores parciales disponibles del cuarto trimestre del año en España y Aragón apuntan a que la actividad productiva ha continuado manteniendo su dinamismo y que el mercado de trabajo ha seguido mostrando un buen comportamiento.
Además, la inflación ha seguido moderándose, hasta acercarse a los niveles planteados como objetivo en buena parte de los países del mundo, lo que ha permitido a la mayor parte de los bancos centrales iniciar una senda de relajación, lo que ha contribuido, señala el documento, a mantener el tono de la actividad.
Perspectivas de futuro
Según los autores del Boletín, las perspectivas a corto y medio plazo son de cierta moderación en el ritmo de crecimiento, aunque las previsiones están sujetas a una elevada incertidumbre.
El balance de riesgos continúa inclinado a la baja debido a factores como la intensificación de las tensiones geopolíticas, el deterioro de la cooperación multilateral, la fragmentación de los mercados y la deriva proteccionista de algunos países, particularmente de Estados Unidos con la nueva administración Trump.
En el caso de la UE, los expertos advierten del riesgo derivado de la aplicación de las nuevas reglas fiscales en un contexto de débil crecimiento y de elevada deuda pública en numerosos países, junto a una cada vez mayor incertidumbre política en Alemania y en Francia.
