La competencia asiática y los parásitos, amenazas para la apicultura aragonesa
El sector apícola aragonés produce 900 toneladas de miel al año y apuesta por profesionalización del sector. Julio, un joven de Ariza, ha pasado de ser profesor a apicultor con 400 colmenas

El sector apícola aragonés afronta el futuro con el objetivo de aumentar la profesionalización del sector, combatir las amenazas sanitarias como la varroa -un tipo de ácaro- o reducir el impacto en el mercado de las mieles de importación asiática. Hoy, Día Mundial de las Abejas, la Comunidad cuenta con 1.219 explotaciones apícolas con un total de 104.082 colmenas que permiten la producción de unas 900 toneladas de miel.

Hay indicios de relación entre abejas y hombres en nuestra Comunidad que se remontan a la Prehistoria. Hoy en día, ya entrados en el siglo XXI, la problemática es más compleja. Para David Visús, co-responsable del sector apícola del sindicato UAGA, "hay un problema, y es la división del sector". Por eso diferencia los que lo tienen como un hobby de los que lo tienen como segunda o primera actividad profesional. "Se ha regulado mirando la cifra global pero las políticas y las ayudas no están centradas en primar al apicultor profesional salvo en el caso de la Plan Apícola Nacional", ha detallado.
¿Dónde se produce miel en Aragón?

La miel de "dudosa calidad" de origen asiático
Otro de los frentes abiertos que tiene el sector apícola aragonés, que es extensible al resto del país, es la competencia con otras mieles provenientes de países asiáticos como China. Tal y como relata Visús, hay un problema para retirar del circuito comercial esta miel, de "dudosa calidad" y que se vende en España a un precio por debajo del coste de producción del producto nacional.
La forma de entrada a España es "cuestionable", según explica, ya que es una miel que se produce en China pero que se distribuye a través de otros países como Portugal o Bélgica. "Siguiendo la trazabilidad y el etiquetado llegamos a su fuente de origen: Asia", ha afirmado, para argumentar su discurso en el hecho de que Bélgica es el tercer país que más ha vendido a España pero no tiene colmenas suficientes para sustentar esa estadística. "La solución pasa por hacer análisis más exhaustivos en aduanas", asevera.
Principales amenazas: la varroa y abejaruco
Otro elemento adverso que destaca Visús tiene el foco en el área sanitaria. El ácaro conocido como varroa, una "garrapata para las abejas", es la amenaza que "más daño hace porque hace vulnerable a la colmena" y no existen productos eficaces para combatirla.
Por otra parte, los apicultores también tienen que hacer frente a la amenaza del abejaruco, un ave que, detrás de sus vistosos colores esconde un apetito instintivo hacia insectos como abejas, lo que requiere una atención especial. Preguntado sobre otras amenazas animales, Visús reconoce algún ataque puntual del oso en zonas del Pirineo pero descarta el impacto de la avispa velutina, una especie invasora de origen asiática que ha diezmado a la población de abejas en otros países.
Julio Yagüe: de profesor a apicultor y de 15 colmenas a 400

También ha comentado que la especie que cría es la Apis melifera iberiensis, conocida como abeja negra ibérica, "la más común en España". Además, produce miel de romero, tomillo, encina y de montaña, un tipo de miel que solo puede ser fabricada por las abejas a cierta altura. "La más apreciada, por los lazos culturales, es la miel de romero", ha detallado.



