Continúan los trabajos en la carretera de acceso al balneario de Panticosa para reabrirla durante el fin de semana
Los desprendimientos, ocurridos a última hora de la tarde del jueves, han dejado incomunicados a clientes y senderistas, unas 400 personas. Los operarios llevan desde anoche trabajando para acondicionar la vía A-2606

La carretera A-2606, que comunica la localidad de Panticosa, en el Pirineo de Huesca, con Baños de Panticosa, donde se sitúa el balneario, se encuentra cortada debido a los desprendimientos registrados la tarde de este jueves a causa de las fuertes lluvias(se abre en una nueva ventana) registradas en la zona. Los operarios trabajan desde la noche para acondicionar la vía con el objetivo de intentar reabrir este fin de semana, según señalaba el director general de Carreteras, Miguel Ángel Armnio, que se ha desplazado a la zona.
La prioridad fundamental, señalaba, es conseguir dar acceso al balnerario, aunque sea en precario con un solo carril, para garantizar la movilidad de los clientes del centro y de los excursionistas que se encontraban en la zona y que fueron alojados en el balneario, alrededor de 400 personas.
A lo largo de la mañana de este viernes se ha conseguido abrir paso en el primero de los puntos de corte y trabajar ya en el segundo, que se encuentra en la primera de las tres viseras antialudes con que cuenta la carretera y que están siendo objeto de ampliación en estos momentos. Unas viseras, señalan desde la Dirección General de Carreteras, que aguantaron bien el paso del material arrastrado y que sirvieron de refugio al personal que estaba trabajando en estas obras.
También se encuentra aislado el refugio de los Ibones de Bachimaña donde trabajan seis personas. "A la gente que se hospedaba aquí hoy les hemos dicho que no vengan porque no van a poder pasar por la carretera", ha afirmado el guarda del refugio, Óscar Estévez, en el programa Aquí y Ahora de Aragón TV. "Estamos ya en temporada alta, prácticamente, y todos los días vienen por aquí entre 50 y 70 personas", ha añadido.
Según Estévez, la tormenta de este jueves se vivió en el refugio como "una más" del verano. "Cayeron 34 litros, no es nada extraordinario", ha apuntado. Las consecuencias más graves se han producido "abajo", donde se formó una tormenta más grande "con mucho granizo".
"Hubo un momento en que todo era una cortina de agua, piedras y barro"
Los ocupantes de varios vehículos se quedaron atrapados bajo las viseras antialudes de la carretera en el momento de la tormenta. Uno de los afectados fue Christian Mosquera, quien ha relatado que pasó en su coche "unas tres horas". Recuerda el momento como "angustioso": "No sabíamos si la visera que está preparada para aludes iba a aguantar o si iba a ceder. Hubo un momento en que todo era una cortina de agua, piedras y barro".
Mosquera fue restacado por los Bomberos de Sabiñánigo a quien agrade su actuación. Los especialistas de la Guardia Civil, tras inspeccionar el lugar para comprobar si algún vehículo hubiera podido quedar atrapado en el tramo afectado, no han detectado ningún vehículo arrastrado al río.
