
La búsqueda de Pablo Cebolla, el joven de 20 años que desapareció la noche del 12 de febrero en Zaragoza, y de Ares Miguel Tiziano, de quien se perdió su pista el 20 de noviembre del año pasado, continúa con el despligue de todas las unidades de la Policía Nacional.
En el caso de Pablo, después de perder su pista cerca del Club Náutico, a orillas del río Ebro, su familia insiste en que el caso sigue siendo de "alto riesgo" y pone el foco en una idea que repiten estos días: “Queremos hacer presión para que no se pare de buscar”. Así lo ha resumido la hermana del joven, Paula, en declaraciones a Aragón Press.
Este martes, amigos y familiares organizaron una batida propia en 10 tramos del río Ebro, cinco por cada orilla, entre Pina y Zaragoza hasta el puente de La Unión. En paralelo, contaron con el apoyo puntual de drones aportados por voluntarios.
La Policía Nacional también mantiene activo, desde hace tres meses, el dispositivo de búsqueda para localizar a Ares Miguel, el joven de 20 años que presenta un trastorno del espectro autista (TEA).
Si alguna persona tiene información o cree haber visto a alguno de los desaparecidos, la policía pide que contacten de inmediato con el 091.
