La bioconstrucción encuentra su hueco en los estudios de arquitectura de Aragón
Esta forma de edificar aboga por el respeto al entorno natural y a la salud de las personas. El programa 'Objetivo' analizará este tema este sábado a partir de las 13:25 en Aragón TV

A lo largo de la historia, el ser humano ha utilizado los materiales de su entorno para cobijarse. Siguiendo esta estela, la bioconstrucción promueve una vuelta a los orígenes a la hora de hacer edificios. Un concepto llegado desde Alemania y que ha encontrado su hueco en Aragón, donde varios estudios de arquitectura ya incluyen esa filosofía en el desarrollo de sus proyectos. Esta disciplina, que nació hace 50 años en Alemania, aboga por el respeto al entorno natural y a la salud de las personas a la hora de construir. El programa 'Objetivo' profundizará sobre este tema este sábado a partir de las 13:25 en Aragón TV.
El Instituto de Baubiología tiene sede en España desde 2009 en la pequeña localidad del Pirineo Oncins. Eva Muñoz es la gerente: "Está aquí porque los fundadores, Petra Jebens-Zirkel y Alfred Zirkel, son una pareja de alemanes que hace 36 años decidieron venirse a vivir a España. Venían un poco del mundo de la bioconstrucción con una sensibilidad especial, sobre todo hacia todo el tema de la salud y del medioambiente".
Se dice que la construcción es nuestra tercera piel y en ella pasamos casi un 90% de nuestra vida. Por eso, lo que se intenta desde la biología del hábitat es hacerla saludable. Y eso es lo que pusieron en práctica esta pareja de arquitectos alemanes, primero en su propia casa y después en la sede del instituto.
"Los dos edificios son completamente independientes de la red eléctrica. Tenemos placas solares y agua de la fuente de Oncins. Y prácticamente gastamos la energía que producimos aquí con el sol", explica Alfred Zirke, fundador del Instituto Español de Baubiologie. "La estructura es de rollizos de madera. Prácticamente toda la fachada sur es madera. No hay ni clavos ni tornillos, las uniones están hechas con caja y espiga, se dice en carpintería", añade, al tiempo que detalla que el suelo es tarima de sabina y que toda la carpintería está pintada con aceite de linaza.

La filosofía de este tipo de edificaciones se resume en 25 pautas que el instituto imparte a través de un máster en bioconstrucción que cada año forma a decenas de profesionales de diferentes disciplinas.
"La mayor parte son arquitectos y arquitectas, ingenieros, pero también cada vez más se va acercando un perfil de personas ligadas al mundo de la salud y de la medicina. ¿Por qué? Porque muchas patologías actuales tienen su origen en los tóxicos que hay en los edificios", detalla la gerente del Instituto Español de Baubiologie.
De hecho, lo que empezó como un movimiento minoritario poco a poco va calando en el sector y cada vez más estudios de arquitectura abogan por la bioconstrucción.
Una casa de tierra y paja
En Ayerbe, el estudio Edra aplica la arquitectura de kilómetro cero a sus proyectos, como una casa construida en tierra y paja con la técnica de tapia. "En el caso de la tierra, la ventaja que tiene es que tiene una gran inercia térmica. Para activarla, nosotros construimos unos muros de inercia que calientan el muro por efecto invernadero con un vidrio delante", ha explicado Angels Castellarnau, de Edra Arquitectura Km 0.
"Lo que hacemos es utilizar la paleta de materiales que tenemos en cada sitio para construir arquitectura que está adaptada al clima del sitio. Por ejemplo, en Aragón tenemos una gran cultura constructiva en tierra, pero también trabajamos con el yeso, la arcilla...", añade Castellarnau. Desde este estudio diseñan todo tipo de arquitectura con estos materiales. El año pasado entregaron un aula de naturaleza de uso público en la zona de Barcelona y que estaba hecha con tierra y madera del lugar. También un hotel cinco estrellas hace unos años en el Matarraña, que era la rehabilitación de una masía.

Otros proyectos en los que han trabajado son una bodega en Ayerbe con una cubierta vegetal o una casa de paja y arcilla que están construyendo actualmente en Riglos. "Se acaban de aprobar las normativas europeas, la nueva directiva de eficiencia energética que nos obliga para el escenario 2030 que todos los edificios, todos los nuevos proyectos, van a tener que hacer análisis de ciclo de vida", detalla Castellarnau.
Esta nueva normativa supondrá parametrizar y cuantificar el impacto ambiental que tienen los edificios. Por eso, este tipo de materiales irán entrando poco a poco en escena porque son muy competitivos a nivel de reducción de impacto ambiental.
Una casa bioconstruida en Zaragoza
Los criterios de la bioconstrucción también se pueden aplicar en una ciudad como Zaragoza. Es el caso de una vieja casa familiar del barrio de Torrero que tiene una segunda vida después de pasar por las manos del estudio Arquinatur. "La casa era antigua, con una fachada interesante de aquella época. Lo que intentamos fue mantenerla lo máximo posible. Y a partir de ahí intentar hacer una casa a la necesidad de María, que era la que iba a vivir aquí", explica Alberto Monreal, del estudio Arquinatur.

Toda la estructura nueva está hecha en madera, los aislantes son algodón y corcho, los muros están hechos de termoarcilla... Todo para favorecer el confort y la eficiencia energética. Soluciones que cada vez demandan más los clientes.
Marisa Vela es la propietaria de la vivienda. "No es lo mismo unas ventanas de madera que si son de PVC o de aluminio. Los techos, los aislamientos... Lo cuidan mucho, hay aislamientos naturales. Esa mirada de gestión medioambiental también es importante", cuenta. El reto ahora es que estos criterios se generalicen. Desde Europa, las nuevas directivas de construcción buscan la eficiencia energética. La biología del habitat ya tiene buena parte del camino recorrido para ese cambio hacia una nueva forma de construir y de vivir.



