José Luis Álava, siete décadas de piragüismo en el Ebro y coprotagonista de una hazaña
En 1947, 11 deportistas del Club Helios descendieron por el río desde Zaragoza hasta Tortosa y, después, llegaron remando a Barcelona por el Mediterráneo. De aquellos jóvenes, hoy solo puede contarlo uno y tiene 97 años

Hace casi siete décadas, el piragüismo en Aragón vivió una de sus grandes proezas: 11 deportistas del Club Helios descendieron el Ebro desde Zaragoza hasta Tortosa y, desde ahí, remando por el Mediterráneo, llegaron hasta el puerto de Barcelona, donde fueron recibidos. De aquellos jóvenes, hoy solo puede contarlo José Luis Álava. Tiene 97 años y hace tan solo cuatro que se despidió de su inseparable remo.
El Pilar solo tenía dos torres construidas cuando Álava puso rumbo a la ciudad condal desde Helios. Era 1947 y, junto con sus compañeros, logró un hito que marcó este deporte. "Al año siguiente, subimos de Zaragoza a Tudela por el Ebro y bajamos por el Canal Imperial, que tampoco lo ha hecho nadie", cuenta Álava.
Fue pionero en esta disciplina que ha evolucionado a lo largo de estas siete décadas. Los años 40 estuvieron marcados por la carestía, aunque esto no fue un obstáculo. "Hacíamos las piraguas de listones de madera y lona o tela de gabardina", indica.
Con estos medios también descendió el Sella en 1949, motivo que le llevó a ser homenajeado hace unos años con la insignia de oro. En 2025, el club que le vio crecer cumplirá 100 años y el descenso del Sella estará dedicado a Helios. La directiva, inmersa ya en los preparativos de esta gran cita, tiene un hueco reservado para José Luis
"Nos gustaría hacer un reconocimiento a todos los que lucharon por este club ya que ahora estamos donde estamos, en parte, gracias al trabajo que hicieron ellos en su día", comenta Chema Celorrio, presidente de Helios.
