
La Guardia Civil investiga a un conductor que el pasado 23 de noviembre circulaba por la N-2, a la altura de Fraga, al doble de la velocidad permitida. El turismo pasó a 183 km/h por un control de velocidad en una vía limitada a 90 km/h.
Al volante del coche iba un hombre de 59 años, vecino de Madrid, que pudo ser identificado en el mismo lugar de los hechos, donde la patrulla de Tráfico de Fraga había instalado el dispositivo. Los agentes entregaron las diligencias al juzgado de guardia de la localidad oscense ante el que deberá comparecer el investigado para juicio rápido.
La Guardia Civil recuerda que los delitos por exceso de velocidad están tipificados en el Código Penal y establecen hasta seis meses de prisión y llevan aparejados la prohibición de conducir de uno a cuatro años.
