
La Guardia Civil de Teruel investiga al conductor de un turismo que realizó un adelantamiento bajo condiciones meteorológicas adversas en la N-211 en Martín del Río, poniendo en peligro tanto su vida o integridad física como la de los ocupantes de los vehículos implicados que circulaban correctamente.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de marzo, cuando la Guardia Civil de Teruel recibió comunicación de un usuario, quien aportó un video en cuyas imágenes se observa un turismo adelantando a otro vehículo, en un tramo sin prohibición, pero con una visibilidad notablemente reducida debido a las condiciones meteorológicas, mientras circulaba el denunciante correctamente en sentido contrario. Una situación que comprometió la seguridad de los usuarios.
El vídeo muestra como el autor del adelantamiento, siendo consciente de la situación de peligro generada, no desiste de su maniobra, llegando a dar ráfagas de luces al vehículo que circula correctamente en sentido contrario. Este, para evitar la colisión, se ve obligado a orillarse hacia el arcén, cruzándose los vehículos con una separación lateral extremadamente próxima y poniendo en concreto peligro la integridad de los ocupantes de los tres vehículos implicados.
Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Calamocha nº1.
Una acción que puede suponer penas de cárcel
Esta maniobra podría constituir un delito contra la seguridad vial por conducción de un vehículo a motor con temeridad manifiesta y poniendo en peligro concreto la vida o la integridad de las persona. Puede acarrear una pena de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.
La Guardia Civil, recuerda que las maniobras imprudentes y más concretamente en el caso de los adelantamientos incrementan de forma significativa el riesgo de colisión frontal, uno de los tipos de siniestros más letales en las vías interurbanas.
