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Aragón

Intoxicaciones alimentarias en verano: el calor y la humedad favorecen el desarrollo de microorganismos

Hay que tener especial precaución con alimentos como el huevo, los lácteos, el pescado, la carne o la fruta

En los últimos 10 años ha habido unos 500 brotes en Aragón, dejando dos fallecidos por intoxicaciones alimentarias./ Aragón TV
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Niños, personas mayores y embarazadas son los colectivos más vulnerables en los casos de intoxicaciones alimentarias. En verano hay que extremar las precauciones, ya que el calor y la humedad favorecen el desarrollo de microorganismos en alimentos y bebidas.

En verano, es habitual llevarse la comida a la playa o a la piscina, pero hay que tener cuidado con alimentos como el huevo, los lácteos, el pescado, la carne o la fruta. A 37 grados las bacterias encuentran su hábitat ideal y pueden causar intoxicaciones como la salmonelosis, la listeriosis o el botulismo.  "Y sobre todo, siempre en verano la reina es la mayonesa. Sobre todo, si es casera, que se utiliza huevo crudo y eso es muy peligroso, porque en pocas horas la salmonela puede aparecer", indica el dietista en el Hospital HC Miraflores, Luis Gil. 

Los expertos también recuerdan tener mucha precaución en casa. No mezclar alimentos cocinados con alimentos crudos. "La clave es mantener el frío, y por supuesto, el tiempo que puedan estar. No se trata de tenerlos indefinidamente sino tratar de consumirlos, de cocinarlos...lo antes posible", asegura el jefe de la Unidad de Coordinación de Alertas en Salud Pública, Salvador Fabregat. 

Y especialmente cuidado en los restaurantes. Es muy importante, nos dicen, mantener la trazabilidad de los alimentos. En el restaurante Mazmorra refrigeran sus productos entre dos y tres grados y los envasan al vacío. "Nosotros particularmente utilizamos las técnicas de asado a baja temperatura que consiste en tener un alimento durante ocho y diez horas a una temperatura por encima de 70 grados, que hace que esas bacterias queden muy esporadas y luego rápidamente refrigerar haciendo una conservación muy alta en el tiempo", explica su propietario, David Sariñena. 

En los últimos 10 años ha habido unos 500 brotes en Aragón, dejando dos fallecidos por intoxicaciones alimentarias.

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