
Las estaciones de esquí aragonesas ultiman los preparativos para la próxima temporada mientras esperan a que llegue la nieve. Aramón revisa estos días telesillas, prueba los cañones y prepara el terreno. También miran currículums: para cubrir sus 200 vacantes en esta campaña han recibido más de 1.800 solicitudes, un 16 % más que el año anterior.
La mayoría de los solicitantes de trabajo son jóvenes aragoneses. Los puestos más demandados son los de restauración, empleo en pistas y remontes y en atención al cliente.
Aunque desde Aramón aseguran que cada vez hay más interés por trabajar en la montañas, hay perfiles que cuesta más cubrir. "Se trata de aquellos que requieren de una formación específica y una experiencia exigida, como puede ser en cocina o en el área de mantenimiento", explica Carlos González, responsable de Recursos Humanos.
Aramón lleva varios meses trabajando en la nueva temporada.(se abre en una nueva ventana) Siguen reforzando la innivación, han revisado todos sus remontes y durante el verano también resembraron pistas. Ahora, en la recta final antes del comienzo de la campaña, el trabajo en el taller también se intensifica.
"El día después de terminar la temporada pasada empezamos con todos los trabajos de mantenimiento, instalaciones, nuevas inversiones... Es un ritmo bastante frenético, sobre todo en las últimas semanas", explica el director de Formigal, Juanjo Pes.
Motor económico
En torno a las estaciones de esquí aragonesas hay 45.000 plazas hoteleras. Los alojamientos a pie de pistas, la mayoría cerrados ahora por vacaciones, todavía tardarán unas semanas en comenzar a preparar sus instalaciones.
El sector de la nieve, que supone el 7 % del Producto Interior Bruto de la Comunidad, genera 1.300 empleos directos y otros 12.000 indirectos.
