
Los daños ocasionados por las ultimas tormentas acompañadas de granizo en el campo aragonés son numerosos, siendo los frutales y vides los cultivos más perjudicados. En Paniza (Zaragoza), donde hay 2.500 hectáreas dedicadas a la uva, se calcula que hasta un 80% de la cosecha se ha visto afectada por el pedrisco. Faltan dos meses para la recogida de la esta fruta y la mayor parte está picada.
"Ahora, los ingenieros agrónomos intentarán mirar de alguna forma con unos tratamientos, o bien de aminoácidos o cicatrizantes, para curar el daño que hoy tiene el fruto y la viña", explica José Manuel Cebrián, alcalde de Paniza.

Se trata de una cosecha que ya venía afectada por la sequía. Al no tener tanta frondosidad, la fruta estaba menos protegida ante el granizo y la lluvia. "Igual se coge media cosecha o un poco más o menos, porque ahora lo que ha hecho es que los granos se están secando", indica un agricultor de la zona, mientras que otro ha comentado que está "todo tocado".
Los daños se extienden a otras áreas vitícolas, como al Campo de Borja. Por ejemplo, en Fuendejalón, donde el 90% de los campos se han visto afectados.

