CARTV

Aragón

Finaliza un año hidrológico con un 52% más de reserva de agua que el anterior, aunque con preocupación en Teruel

Los regantes consideran que estamos ante una buena temporada, con buenas perspectivas ante la campaña del cereal de invierno

Embalse de la Sotonera. / Aragón TV
Embalse de la Sotonera. / Aragón TV

Termina el año hidrológico y lo hace con unas aportaciones "excepcionales" para los regantes de la Comunidad, sobre todo en la mitad norte donde las lluvias han dejado una gran campaña que permite encarar la siembra de invierno con garantías. Según los últimos datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Aragón, el verano ha sido muy húmedo con un porcentaje de precipitación del 124% respecto a la normal en el período de referencia (1991-2020). De esta manera, el año hidrológico termina con un 52% más de reserva de agua que el año pasado por estas mismas fechas. 

Las lluvias se notan así en los embalses aragoneses. Tras la última actualización de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), los pantanos están al 59% de su capacidad, mientras que en la margen derecha se sitúan al 36%. Destaca Barasona, al 95% de su capacidad o San Salvador con un 62%.

Y esos datos se trasladan también a los regantes. Desde Bardenas, el presidente de la comunidad de regantes, José María Vinué, señala que es posible que retrasen el cierre del canal "hasta el 20 de octubre", cuando otras veces lo han hecho "antes del Pilar". Vinué explica que las aportaciones medias "han estado por encima de lo normal". "Es una temporada excepcional después de casi tres años", incide.

Recuerda que Yesa ha estado casi 1.000 días sin verter agua pero ahora la situación es muy diferente. "Ha habido aportaciones históricas con más de 1.600 hectómetros cúbicos que hubieran llenado hasta Yesa si estuviera ya recrecido", explica. Esta situación hace que los regantes puedan afrontar la campaña del cereal de invierno con más garantías, ya que saben que podrán disponer de agua.

Desde otro sistema de riego, los regantes del Alto Aragón también han mostrado su satisfacción por la situación de los embalses y las lluvias. "Los antecedentes de los dos años anteriores de sequía, con recortes y cupos, han pasado y este año se puede calificar de muy bueno. A comienzos del año pasado, en noviembre teníamos todo también lleno. En líneas generales podemos decir que tuvimos un comportamiento extraordinario con los meses del deshielo. Y hemos visto el Cinca lleno y el Gállego con unas reservas considerables", afirma José Antonio Pradas, presidente de Riegos del Alto Aragón. 

"Estamos en un momento que nos hace ser moderadamente optimistas y la situación que tenemos ahora la firmaríamos todos los años en estas fechas. Pero habrá que esperar a la nieve y ver cómo va pasando el año. No me atrevo a hacer previsiones de lo que puede pasar", matiza Pradas ante la duda de si se puede considerar o no que ha habido un cambio de ciclo tras varios años de sequía. Precisamente los Regantes del Alto Aragón han celebrado Junta de Gobierno este lunes para analizar la situación con el final del año hidrológico y ver "qué ocurre con los regantes que están con las segundas cosechas que sembraron tarde y ver qué pasa los próximos días".

Desde los regantes de Aragón y Cataluña, José Luis Pérez explica que los embalses pequeños como Barasona "están tan llenos a final de campaña como al principio". "En los grandes embalses hemos recuperado mucho pero necesitamos que esto tenga continuidad", advierte. Entre ellos, el de Canelles. "Son embalses plurianuales y necesitan varios años para llenarse. Hace falta un ciclo húmedo de dos años o dos años y medio para que de más tranquilidad", subraya.

Pero, como dice la expresión, 'no siempre llueve a gusto de todos', y el año ha sido muy complicado para los regantes turolenses. En la provincia han permanecido buena parte del año en alerta por sequía y sin poder regar por la falta de agua. Sobre todo en zonas como el Bajo Aragón y el Matarraña, donde sistemas como el del Guadalope han tenido que salvar la campaña a duras penas. Solo las últimas lluvias que han caído de forma torrencial han podido evitar un drama mayor. Pero las campañas de la cereza, melocotón y almendra se han visto muy afectadas. "Al final, poco ha llegado, pero el problema es que la cuenca está ahora al 15% y eso es malo para la próxima campaña", señala José Fernando Murria, presidente de la Junta Central de Usuarios del Guadalope.

Tags relacionados

tracking_pixel