Estos son los 18 nuevos Soletes de Repsol que ha sumado la hostelería aragonesa
En total, Aragón cuenta con 226 establecimientos con este reconocimiento. En toda España, suman un total de 4.400 distintivos amarillos de la Guía Repsol

La Guía Repsol ha presentado los nuevos Soletes con Solera y Aragón ha logrado 18 nuevos reconocimientos. Desde Córdoba, la directora de Guía Repsol, María Ritter, ha explicado que con las distinciones "homenajean la tradición y reivindican tanto los negocios clásicos que han resistido al paso del tiempo como el empuje de los más jóvenes que han decidido apostar por lo auténtico".
La décima edición de la guía suma un total de 4.400 distintivos amarillos en todo el país, de los cuales 226 son aragoneses. Desde restaurantes, pastelerías, bodegas o bares de toda la vida.
Estos son los nuevos restaurantes con un Solete en Aragón:
Casa Dominó (Zaragoza). Casa Dominó, ubicada en la plaza de Santa Marta, es un bar emblemático de Zaragoza con más de 30 años de trayectoria. Es famoso por ser el lugar donde se inventó el montadito de jamón batido, cuya salsa es uno de los grandes secretos del establecimiento. Este Solete Guía Repsol ofrece una experiencia gastronómica auténtica en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza.
El Ciclón (Zaragoza). El Ciclón, situado en la plaza del Pilar, ha revitalizado el pasaje más emblemático de Zaragoza. Este restaurante ha vuelto a sus raíces con una carta y menús que destacan los guisos tradicionales, utilizando productos de cercanía y de temporada. El Ciclón ofrece una experiencia culinaria que combina la tradición con la frescura de los ingredientes locales.
Fantoba (Zaragoza). Fantoba, ubicada en la calle Don Jaime I, es una de las pastelerías más clásicas de Zaragoza. Fundada por los hermanos Fantoba en 1856, este establecimiento ha mantenido sus puertas abiertas desde entonces, convirtiéndose en un ícono de la repostería zaragozana. Sus especialidades incluyen las frutas de Niza y el guirlache, ofreciendo a los visitantes un sabor auténtico de la tradición pastelera de la ciudad.
L'Aldaba (Zaragoza). L'Albada, situada en la calle San Jorge, es una taberna con 40 años de historia que se ha ganado la lealtad de su clientela. Este bar destaca por sus embutidos, ahumados y escabechados, así como por sus famosas croquetas y la batida de jamón. L'Albada ofrece una experiencia gastronómica auténtica que ha perdurado durante décadas, convirtiéndose en un destino obligado para los amantes de la cocina tradicional aragonesa.
Pascualillo by La Senda (Zaragoza). Pascualillo by La Senda, ubicado en la calle de la Libertad 5 de Zaragoza, es un restaurante que rinde homenaje a la cocina tradicional aragonesa con un toque moderno. Este establecimiento se destaca por su ambiente acogedor y su compromiso con los productos locales de temporada. Ofrece una experiencia gastronómica que combina la autenticidad de los sabores aragoneses con presentaciones contemporáneas, convirtiéndolo en un destino atractivo para los amantes de la buena cocina.
Mesón de la Dolores (Calatayud). El Mesón de la Dolores, situado en la calle Sancho y Gil de Calatayud, es un establecimiento emblemático con más de 100 años de historia. Este restaurante, que toma su nombre de la famosa copla aragonesa, ofrece una experiencia culinaria auténtica con platos típicos de la región. El Mesón de la Dolores permite a sus visitantes disfrutar de la gastronomía tradicional en un entorno cargado de historia y leyenda.
Raizes Zuera (Zuera). Raizes Zuera, ubicado en la calle Mayor de Zuera, es un restaurante que se ha ganado su Solete Guía Repsol gracias a su propuesta gastronómica basada en productos de proximidad y de temporada. Este establecimiento ofrece una cocina creativa que respeta las raíces de la tradición culinaria aragonesa. Su ambiente acogedor y su compromiso con la calidad lo convierten en un destino ideal para los amantes de la buena mesa.
Los Amantes (Teruel). Los Amantes, situado en la avenida de Sagunto Teruel, es un restaurante que combina la tradición gastronómica turolense con toques de innovación. Este establecimiento ofrece una experiencia culinaria que rinde homenaje a los productos locales, como la trufa negra y el jamón de Teruel. Su ubicación privilegiada y su cuidada carta lo convierten en un punto de referencia para quienes buscan degustar lo mejor de la cocina aragonesa en un ambiente elegante y acogedor.
Alejos (Alcañiz). Alejos, ubicado en la calle Jerónimo Blasco, 15, 44600 Alcañiz, Teruel, es una pastelería en la que sus dulces son famosos en todo Aragón. Desde el típico chocolatero a sus turrones de mantequilla y mazapán, ofrece diversas especialidades para los más lamineros.
Guadalope (Alcañiz). El restaurante Guadalope, situado en la plaza de España de Alcañiz, es un establecimiento que se ha ganado su Solete Guía Repsol por ser una antigua posada reconvertida en hotel con vistas a la plaza gótica de Alcañiz. Destaca su cocina tradicional con toques de innovación y una carta que pone en valor los productos locales del Bajo Aragón, como el aceite de oliva, el jamón y los melocotones de Calanda.
Horno Casalduc (Valderrobres). Horno Casalduc, ubicado en la avenida Hispanidad de Valderrobres, es una panadería y pastelería galardonada con un Solete Guía Repsol por sus productos artesanales elaborados con métodos tradicionales. Ofrece una variedad de panes, dulces y pasteles típicos de la región, convirtiéndose en un punto de referencia para los amantes de la repostería artesanal en el corazón del Matarraña.
La Trucha (Villarluengo). El Hotel La Trucha, situado en Las Fábricas en Villarluengo, es una antigua fábrica textil y papelera del siglo XVIII rehabilitado como un hotel rural. Este establecimiento ofrece platos elaborados con productos locales y la cocina de montaña, como el exquisito queso de Tronchón. Su ubicación en pleno Maestrazgo turolense y su compromiso con la gastronomía tradicional lo convierten en un destino ideal para los amantes de la naturaleza y la buena cocina.
Venta Liara (Allepuz). Venta Liara, ubicada en la carretera de Teruel de Allepuz, es un establecimiento que presenta una propuesta gastronómica que le ha valido un Solete Guía Repsol. Este restaurante ofrece una cocina casera y tradicional elaborada a fuego lento como la sopa de cocido, las migas o el codillo. Su ambiente acogedor y su entorno natural lo convierten en un lugar perfecto para disfrutar de la autenticidad de la cocina aragonesa en un marco incomparable.
Ascaso (Huesca). Ascaso, ubicado en la calle Coso Alto de Huesca, es una pastelería con más de 100 años de historia que ha obtenido su Solete Guía Repsol. Este establecimiento es famoso por sus pasteles y dulces artesanales. La calidad de sus productos, elaborados siguiendo recetas tradicionales, y su ambiente acogedor lo convierten en un lugar imprescindible para los amantes de la repostería en la capital oscense.
Brasil (Huesca). El Bar Brasil, situado en la calle del Coso Alto de Huesca, es un establecimiento emblemático que ha ganado su Solete Guía Repsol gracias a su autenticidad y calidad durante más de 50 años. Este bar de tapas ofrece una amplia variedad de pinchos y raciones que reflejan lo mejor de la cocina tradicional oscense y el fundamental almuerzo.
Mi Bar (Huesca). Mi Bar, ubicado en la calle del Coso Alto de Huesca, es un establecimiento que ha obtenido su Solete Guía Repsol por su propuesta de tapas y raciones de calidad. Este bar ofrece una experiencia gastronómica que combina la tradición con toques de innovación. Su ambiente animado y su variada oferta de pinchos lo convierten en un lugar ideal para disfrutar de la hora del vermú en el corazón de Huesca.
Bodegas Langa (Jaca). Bodegas Langa, situada en la plaza San Pedro de Jaca, es una bodega de tradición familiar. Este local combina la venta de vinos y licores con una oferta de tapas basada en productos locales de calidad. Su ambiente acogedor y su amplia selección de vinos lo convierten en un lugar perfecto para disfrutar de una experiencia enogastronómica auténtica en el corazón del Pirineo aragonés.
Echeto (Jaca). La Pastelería Echeto, ubicada en la plaza de la Catedral Jaca, es un establecimiento con más de 130 años de historia que ha obtenido su Solete Guía Repsol. Esta pastelería es famosa por sus lacitos de hojaldre o las Coronitas de Santa Orosia. Su larga trayectoria lo convierten en un referente de la repostería en el Pirineo aragonés, atrayendo tanto a locales como a turistas que buscan degustar los sabores más auténticos de la comunidad.
