Este viernes reabre definitivamente la N-260 entre Campo y el Congosto de Ventamillo
Aunque los nuevos túneles no entrarán en servicio hasta que concluyan las pruebas de seguridad, ya no se producirán más cortes tras cuatro años de obras

Este viernes reabre al tráfico la N-260 entre Congosto de Ventamillo y Campo, en el acceso al valle de Benasque. A partir de las 14.00 horas del viernes 11 de octubre, finaliza el último corte de tráfico activado entre El Run y Campo para ejecutar los trabajos y los vehículos podrán volver a circular por este tramo de de 12 km, garantizando la conectividad de la región. No obstante, las obras no han concluido y en los primeros días seguirá habiendo algunas restricciones. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha invertido 75,7 millones de euros en acondicionar la carretera y mejorar así las condiciones de circulación y seguridad.
No obstante, aunque no haya más cortes al tráfico, en una primera fase, la circulación entre las poblaciones de El Run y Campo se realizará a 40 km/h debido a que el Ministerio está finalizando una serie de trabajos complementarios y puntuales. Por su parte, los dos nuevos túneles del tramo se pondrán en servicio en las próximas semanas, una vez concluyan las pruebas de seguridad y de comprobación de sus instalaciones, relacionadas con el alumbrado, la señalización, entre otros, tal y como exige la normativa vigente en materia de seguridad. En esos tramos, la circulación se realizará por la carretera paralela antigua.

Los dos nuevos túneles tardarán unos días en entrar en servicio. / Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible
Dado que los trabajos continúan, se ruega a los usuarios la máxima precaución y respeto por la señalización en este tramo, por su propia seguridad y la de los trabajadores.
Características de la actuación
Las obras han consistido en la ampliación de la plataforma de la carretera N260 desde los 5,5 metros iniciales hasta los 8 metros mediante la construcción de voladizos apoyados y anclados en roca, para minimizar la ocupación y el impacto en las zonas que discurren junto al río Ésera. De esta manera, se facilitará el cruce de dos vehículos pesados o autobuses.
Además, el proyecto ha incluido la ejecución de dos túneles de 265 y 540 metros de longitud respectivamente. Durante este periodo de corte, se ha extendido de la capa de rodadura, se han ejecutado los sumideros de estructuras, se ha implantado la señalización, defensas y balizamiento del tramo, y se han realizado plantaciones y actuaciones de hidrosiembra. Sin embargo, queda aún finalizar la señalización vertical, así como algunos detalles relacionados con el drenaje y la restauración ambiental del tramo.
Todo el acondicionamiento se ha diseñado con especial atención a los condicionantes medioambientales y de tal modo que las afecciones a los
usuarios durante la ejecución de las obras sean las menores posibles.

