
Los trabajos de emergencia para consolidar la ladera que sustenta la carretera de acceso al casco histórico de Aínsa (Huesca), de titularidad municipal, han comenzado este miércoles y se prevé que tengan una duración de dos meses, aunque se creará un acceso alternativo que estará terminado antes de Semana Santa.
Las obras, que asume la Diputación de Huesca, han sido declaradas de emergencia y tratarán de solucionar el problema generado el pasado sábado por el derrumbe de la ladera que sostiene la carretera de acceso a la villa medieval como consecuencia de las lluvias de los últimos días.
Ese mismo día, el Consistorio informó de lo sucedido a la Diputación de Huesca y solicitó su apoyo para rehabilitar este acceso al conjunto histórico-artístico de Aínsa, ya que desde la propia institución provincial se había encargado un proyecto para mejorarlo, cuyo presupuesto asciende a más de 260.000 euros.
De este modo la institución provincial ha comenzado en tiempo los trabajos, como se comprometió este lunes el diputado de obras, Álvaro Bescós.
Las máquinas han comenzado ya a trabajar sobre el terreno y en un primer momento se creará un acceso alternativo en paralelo a la actual carretera, que se prevé que esté concluido antes de Semana Santa, para después poder acometer con seguridad los trabajos de consolidación de la ladera.
Los trabajos los ejecutará la empresa local Excavaciones ACB, especializada en el movimiento de tierras, demoliciones y derribos, construcción de escolleras, mantenimiento viales y pistas, abastecimientos, saneamientos y obras hidráulicas.
Desde la Diputación de Huesca han informado en un comunicado de que para facilitar el acceso de los vecinos de la villa medieval y de los turistas se establecerán pasos alternativos regulados por semáforo en horario de 9:30 a 10:30; de 12:00 a 12:30; de 14:00 a 15:30 y de 18:30 a 8:00. También se podrá acceder durante los fines de semana.
