El valle de Benasque se opone a la instalación de dos plantas de baterías de litio para almacenar energía
Cada uno de estos proyectos, que se ubicarían en Anciles y Sesué, está en fase de consulta pública. La última palabra la tiene el Ministerio de Transición Ecológica

El valle de Benasque, en Huesca, se opone a la instalación de dos plantas de baterías de litio para almacenamiento de energía. La primera se ubicaría a 50 metros del casco urbano de Anciles y a dos kilómetros del municipio de Benasque. La segunda se proyecta en terrenos del término municipal de Sesué. La iniciativa, impulsada por una compañía española, ha provocado el rechazo de los vecinos y los ayuntamientos de la Ribagorza, que insisten en la importancia de preservar su entorno natural y están dispuestos a defenderlo.
Cada una de las plantas estaría compuesta por 104 depósitos que, apilados, ocuparían un espacio similar al de 55 contenedores de camión. Su función sería la de acumular energía, que después se evacuaría a la red a través de las infraestructuras de red eléctrica y la subestación eléctrica de Eriste.
Según el alcalde de Benasque, Manuel Mora, además de todo el daño ambiental que causaría, no tiene sentido poner una planta de estas características en la zona. "La idea es poder acumular el excedente de energía y luego soltarlo cuando haya una necesidad, pero es que en el valle de Benasque no hay, porque producimos más energía de la que consumimos", cuenta Mora.
Ambos proyectos están en fase de consulta pública. Los consistorios afectados dicen que van a agotar todas las opciones para evitar que se hagan realidad. "En el Ayuntamiento de Sesué vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para oponernos frontalmente. Todo", explica el concejal Tomás Arcas.
Aseguran que las plantas son una amenaza para el medio ambiente por su impacto visual y acústico, y por el riesgo de vertidos tóxicos e incendios. Por el contrario, la empresa promotora, Matrix Renewables, afirma que son instalaciones seguras: "Tendrán unas medidas de protección contra incendios dentro de los propios contenedores".
Los vecinos del valle también se están movilizando contra los proyectos. "Como hagan estas plantas, se acabó el turismo, se acabó la belleza de este valle. Se acabó todo", señala un habitante de la zona.
La última palabra la tiene el Ministerio de Transición Ecológica, que tomará una decisión basada en más de 50 informes técnicos, uno de ellos del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental. Desde el Gobierno autonómico, recuerdan que no tienen competencias y han adelantado que serán muy estrictos con sus informes.
