El silencio se abre paso en los nueve municipios de la Ruta del Tambor tras casi dos días de estruendo
Calanda a puesto fin a las dos de la tarde y la Puebla de Hijar culmina el sonido de sus tambores con la entrada de la noche

Esta noche dejan de sonar los tambores y bombos en los pueblos del Bajo Aragón. En Calanda el cese ha sido a las 2 de la tarde, y en el resto de localidades el estruendo va dejando paso al silencio después de muchas horas con los palillos y la maza. Los 9 pueblos de la Ruta del tambor y del bombo guardan sus instrumentos hasta el año que viene.
Los primeros han sido los vecinos de Calanda, tras 26 horas de estruendo. A lo largo de la tarde se han ido sucediendo el resto localidades de la zona, hasta que a las 22:00 horas, en la última de ellas, La Puebla de Hijar, se ha hecho el silencio.
Andorra ha sido uno de los municipios más activos en este Sábado Santo. La de la Virgen de la Soledad ha sido una de las últimas procesiones en salir antes del redoble final de tambores y bombos. Durante estas fechas, sus calles han estado ocupadas por 16 cofradías y más de 1.500 cofrades. "Llevamos desde el jueves dandonos relevos", ha señalado una cofrade quien, además, ha recordado que todo esto que se vive es un "sentimiento muy fuerte para todo andorrano".
Porque el tambor "es algo con lo que se nace en Andorra, se toque mejor o peor". Este año ya se hace de nuevo el silencio. No sin cierto aura de tristeza, aunque alguno le gustaría que "los tambores sonaran todas las semanas".
