
El precio de un alimento desde el productor hasta el consumidor final se multiplica hasta por cinco. Es una de las ideas que ha motivado la jornada que ha organizado este lunes la Alianza Agroalimentaria Aragonesa en Ibercaja-Xplora, en Zaragoza, para reflexionar sobre la evolución de precios en la cadena de valor, uno de los grandes retos del sector agroalimentario(se abre en una nueva ventana).
La pregunta a este respecto es si el incremento en la cadena de valor está justificado. "Siempre lo más discutido es el margen que uno pone sobre el coste de producción, es decir, uno tiene sus costes y luego pone el margen. Aproximadamente, los datos que nos salen después de muchas encuestas es que están entre el 20 o 25%", apunta Chema Gil, director del Centro de Investigación Económica y Desarrollo Alimentario.
En el caso concreto de la patata, por ejemplo, un agricultor la siembra a 0.025 euros el kilo. Después de abonar, regar y recolectar, entre otros costes indirectos, sube el precio a unos 0,40 euros el kilo. El transporte hasta los mayoristas está en torno a un euro el kilómetro. Una vez en la plataforma de distribución se prepara para su venta y se le da salida por unos 0,8 euros el kilo. Finalmente, llega a los comercios por 1,35 euros el kilo, aproximadamente.
En Aragón, cada persona realiza un consumo medio de 555 kilos o litros de alimentos al año, lo que equivale a un gasto por persona de 1.739,21 euros anuales. El consumidor es el último eslabón de esta cadena alimentaria y en algunos casos, han apuntado en las jornadas, ni siquiera llega el producto fresco. "El medio rural está muy abandonado, hay muchos productos, como el pescado, que tienen que tirar al congelado. Por parte de las administraciones tendría que haber algún tipo de medida junto con las cadenas de distribución", demanda Alba Merella, presidenta de Actora Consumo, Asociación Consumidores Torre Ramona Aragón.
Precisamente la jornada ha servido también para remover conciencias(se abre en una nueva ventana) y que los alimentos que llegan a nuestras casas no acaben en la basura.
