El MNAC aporta nuevos informes sobre el "riesgo" del traslado de las pinturas de Sijena para oponerse a su devolución
En base a estos informes, ha presentado un escrito de oposición a la ejecución de la sentencia. El museo argumenta su "incapacidad técnica" para llevarlo a cabo por el "riesgo de daños irreparables"

El Museo Nacional de Arte de Cataluña ha presentado este lunes un escrito de oposición a la ejecución de la sentencia sobre el traslado de las pinturas murales de Sijena. En un comunicado, el museo propone un cronograma alternativo y por fases que también incluye los procedimientos y normas de actuación estándares de carácter internacional. De nuevo, "cuestiona" el calendario propuesto por Aragón, tanto en los procedimientos como en los requerimientos para actuar y tomar decisiones.
Uno de los informes es de la doctora en Conservación y Restauración, Simona Sajeva, que complementa un estudio de 2016, en el que se analiza la fragilidad de las pinturas y señala los "puntos críticos" del calendario propuesto por el Gobierno de Aragón, mientras que otro de los análisis, del International Center for Study of the Preservation and Restoration of Cultural Property, recomienda una evaluación exhaustiva de los riesgos antes de emprender cualquier acción relacionada con la reubicación.
El Museo Nacional de Arte de Cataluña ha reiterado, teniendo en cuenta estos informes, su "incapacidad técnica para llevar a cabo la retirada y el traslado de las pinturas por el riesgo de daños irreparables que dicha operación verosímilmente supone, su extrema fragilidad y los daños irreversibles que por esa razón pueden padecer, de manera altamente probable, en las arduas y complicadas actuaciones necesarias para la ejecución voluntaria o forzosa de la sentencia.
El pasado mes de julio, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Huesca dictó una orden de ejecución definitiva de la sentencia que obliga al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) a devolver las pinturas murales del Monasterio de Sijena.
Solo unos días después de esta sentencia, los técnicos del Gobierno de Aragón accedieron al Museo Nacional de Arte de Cataluña para analizar el estado de las pinturas murales, antes de proceder a su traslado. Los tres técnicos aragoneses que inspeccionaron las obras utilizaron diversas técnicas como el escáner, pértigas, trípodes y cámaras de fotos. Era la primera vez que pudieron hacerlo, tras años en los que el museo les ha negado el acceso.
Este análisis marcó una cuenta atrás para que estos frescos del siglo XII regresen a su lugar de origen y se cumpla así la sentencia firme dictada por el Tribunal Supremo.
El 1 de agosto, la conservadora aragonesa Natalia Martínez de Pisón, asesora externa del Gobierno de Aragón, que fue quien dirigió los trabajos técnicos, y tras realizar un primer análisis in situ, concluyó que las pinturas murales de Sijena pueden ser trasladadas sin riesgo y añadió que, salvo algunas zonas, su estado de conservación lo permite. Además, insistió en que, finalizada la primera fase, se podían mantener los siete meses para su traslado.
Martínez de Pisón señaló que, aunque el estado de las capas pictóricas es "frágil", tras sufrir un incendio y ser arrancadas en 1936, negó que se fueran a deshacer. Ya entonces, incidió en que su estado sí exigía intervenir con medidas temporales de protección que se harán "a la carta".
"Inaceptable", la situación generada por el MNAC
El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha considerado que es "absolutamente inaceptable" el comunicado que ha hecho público este lunes el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) oponiéndose a la ejecución de la sentencia que decreta la devolución de las pinturas murales del Monasterio de Sijena y a la orden general de ejecución definitiva de esa sentencia.
"Sus argumentos son conocidos: declaran que no es posible ejecutarlas porque no saben cómo hacerlo técnicamente sin que se alteren las pinturas, algo absolutamente inaceptable por la justicia, por los técnicos y por la sociedad", ha dicho tajante.
Además, plantean la devolución de los ocho fragmentos de pinturas profanas "y proponen para las murales un cronograma alternativo, con plazos que se elevan hasta los 18 meses". "Sijena es un conjunto monumental que incluye patrimonio mueble e inmueble y no se entiende el uno sin el otro", ha señalado, para incidir en que "las pinturas murales, desde el punto de vista histórico, no tienen sentido fuera del monasterio".
