El incendio de El Pueyo de Araguás sigue activo y ha quemado ya 140 hectáreas
Más de un centenar de efectivos trabajan para tratar de perimetrar el fuego, que se habría originado por la chispa de un cosechadora. 37 vecinos han sido evacuados de Torrelisa, Araguás y San Lorién

Continúa activo el incendio declarado a las 16:50 horas de este martes en el Pueyo de Araguás (Huesca), que ha calcinado ya 140 hectáreas de pinar, monte bajo y superficie agrícola y ha obligado a desalojar a 37 vecinos de tres localidades, según los datos facilitados del Centro de Coordinación Operativa (CECOP). Fuentes del Gobierno de Aragón han confirmado que la causa del fuego fue la chispa de una cosechadora que estaba trabajando en un campo de la zona. Desde primera hora de la mañana trabajan más de un centenar de efectivos y 11 unidades aéreas para tratar de perimetrar el incendio. La orografía del terreno complican estas labores que de momento no se están viendo perjudicadas por las condiciones meteorológicas.
"De momento se han quemado aproximadamente 140 hectáreas. Esperamos que las condiciones meteorológicas no cambien y nos permitan seguir avanzando en la extinción", ha dicho el presidente de Aragón, Jorge Azcón, que este miércoles por la mañana ha acudido al puesto de mando avanzando, ubicado en Aínsa, para conocer la última hora del incendio. "A esta hora se está avanzando en la extinción pero debemos ser extraordinariamaente prudentes, porque cualquier cambio de viento o meteorológico pueden provocar que el incendio cambie", ha advertido.
El director de extinción, Francho Aso, ha detallado que están intentando perimetrar las llamas para llegar a una fase de estabilización. Ha subrayado que la "orografía no acompaña", pero que "avanzan según las previsiones". Están centrados en que el fuego no avance hacia las localidades y están pendientes de las "rachas cambiantes" del viento.
Jorge Azcón ha querido mostrar también la solidaridad su Gobierno con los 37 vecinos evacuados y el agradecimiento a todos los efectivos de las distintas administraciones que están trabajando en la zona. Sobre la posibilidad de activar a la Unidad Militar de Emergencias, que está preactivada y para lo que sería necesario que el Ejecutivo autonómico elevara el nivel de alerta de 1 a 2, Azcón ha remarcado que "todas las decisiones" que se toman sobre el incendio "son técnicas". "Cuando se evalúen las posibilidades de que se destinen más recursos para la extinción, se hará", ha aseverado y ha añadido que en función de los riesgos "se irán tomando las decisiones".

El presidente de Aragón ha acudido al puesto de mando avanzado, en Aínsa, para conocer la última hora del incendio. / Gobierno de Aragón. Fabián Simón
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha declarado que aunque el incendio "sigue activo", parece que "hay buenas perspectivas para controlarlo". En este momento, según informa Infoar, hay 11 medios áereos desplegados en la zona (cuatro helicópteros y cuatro brigadas helitransportadas, cuatro hidroaviones, dos helicópteros de la BRIF de Daroca y un helicóptero bombardero). Además, un avión de coordinación del Ministerio se releva con el helicóptero de coordinación del Gobierno de Aragón, que tiene desplegadas seis brigadas terrestres, una bulldozer, tres autobombas, además de dos autobombas y dos nodrizas de la Diputación de Huesca.
Protección Civil también ha trasladado el Puesto de Mando Avanzado hasta Aínsa, con un conductor, un técnico de emergencias y tres voluntarios. Están trabajando en la zona una patrulla de la Guardia Civil, una patrulla de la Unidad de Policía Adscrita y un vehículo de logística dotado con 75 camas, una ambulancia de Soporte Vital Básico, un vehículo de mando y 16 voluntarios.
37 vecinos desalojados
El fuego, además, ha obligado a desalojar a 37 personas de los pueblos Torrelisa (12), Araguás (20) y San Lorién (5). Cuatro de ellos han sido realojados en la residencia comarcal de Aínsa; al igual que dos ciudadanos franceses que estaban en una casa rural. Otros dos se han hospedado en un hotel, y tres personas con mascotas han sido trasladadas al pabellón de Aínsa. El resto se han hospedado en casas de familiares y amigos. Además, se mantienen cortadas dos líneas de alta tensión y las vías de comunicación cercanas a los núcleos de poblaciones evacuadas.
El director de extinción, Javier Fraile, ha explicado que durante la noche "ha habido que marcar un perímetro de control" y se ha consolidado el flanco derecho, "donde tendría un potencial más peligroso hacia uno de los pueblos desalojados". Según la evolución meteorológica prevista, el fuego no podrá avanzar en la cola y el flanco izquierdo. "Hay una zona con mucho fuego, pero con el aire soplando hacia la zona quemada y un avance lento", ha señalado.
Intenso trabajo desde la tarde del martes
Por parte del Gobierno de Aragón se desplazaban en la tarde del martes tres autobombas (B42-Labuerda, B36-Fiscal y B38-Graus), cuatro brigadas terrestres (R36-La Solana, R42-Alto Cinca, R47-Ordesa, R38-Bajo Esera), un bulldozer, tres helicópteros ligeros (L1-Bailo, L2-Boltaña y L3-Peñalba) más tres brigadas helitransportadas (R48, R49, R50), un helicóptero de coordinación y se ha desplazado el Puesto de Mando Avanzado.
Además, por parte del Gobierno de España también intervinieron un hidroavión tipo FOCA, un avión anfibio, un helicóptero bombardero (base en Plasencia del Monte) y la BRIF de Daroca, así como un avión de coordinación para dar relevo al helicóptero de coordinación del Gobierno de Aragón.
Nivel de alerta roja por peligro de incendios forestales
Hay 13 zonas de Aragón en nivel de alerta rojo por peligro de incendios forestales. El riesgo es muy alto y mañana miércoles serán todavía mayor: casi toda la Comunidad estará en ese nivel de alerta máximo, excepto las zonas más montañosas del Pirineo Oriental, la cordillera Ibérica y las sierras de Albarracín y Gúdar- Javalambre.
Ante la alerta de incendios forestales en la Comunidad, el 112 ha lanzado una serie de consejos para concienciar a la población sobre cómo extremar la precaución.
Entre ellos, no hacer fuego en el bosque ni arrojar cerillas, colillas o elementos que puedan provocar un incendio y limpiar de combustibles los alrededores de las casas rurales, además de mantener el monte limpio.

