El impacto de la crecida del Ebro en los cultivos: "Puedes perder 2.000 euros por hectárea"
Los estragos provocados en cultivos son, en muchos casos, irreversibles. Se calcula que una veintena de hectáreas de campos cercanos a Cabañas de Ebro continúan anegados

Los municipios de las riberas del Ebro analizan los desperfectos y daños que ha causado la crecida ordinaria del Ebro de estos últimos días. Este jueves ya se reportaba que el caudal había descendido y los vecinos desalojados de Alfajarín y Movera podían volver a sus casas.
Salvada la situación para las familias, preocupan los agricultores y los campos. En Cabañas de Ebro, en Zaragoza, el agua ha tardado cuatro días en desaparecer del campo de alfalfa. El barro seco todavía perdura en las plantas pero la cosecha se ha podido salvar en este caso.
No obstante, los estragos provocados en cultivos son, en muchos casos, irreversibles. Se calcula que una veintena de hectáreas de campos cercanos a Cabañas de Ebro continúan anegados.
El mayor problema de esta crecida, dicen, ha sido su duración. El caudal se ha mantenido muy alto y fuera del cauce durante mucho tiempo, y cuando el campo permanece inundado más de lo debido, el oxígeno no alcanza las raíces, por lo que la planta se ahoga.
Les preocupa que algunos cultivos puedan pudrirse. "Las humedades prolongadas afectan a la flora microbiana del suelo y favorecen microorganismos que pueden ocasionar pudriciones en los cultivos", dice Joaquín Aibar, miembro del Colegio de Ingenieros Agrónomos.
Por hectárea, calculan los productores, pueden llegar a perder hasta 2.000 euros, tanto en cereal como en alfalfa. Aunque aseguran que todavía es pronto para valorar las pérdidas y vaticinan que la semana que viene tendrán que dar parte a los seguros.
