Aragón presenta alegaciones para reivindicar más dotación de regadío en el Plan Hidrológico Nacional
Los argumentos del Ejecutivo autonómico se centran, según ha indicado el consejero de Medio Ambiente, en "corregir los defectos iniciales" en la planificación que supondría reducir las dotaciones de riego entre un 12 y un 15 %

El consejero de Medio Ambiente. Manuel Blasco, ha comparecido para explicar las alegaciones que ha presentado el Gobierno de Aragón al inicio del proceso del nuevo ciclo de la Planificación Hidrológica del Ebro. Blasco ha asegurado que el objetivo del Ejecutivo aragonés es "corregir los errores iniciales de este plan" para la regulación del agua e incrementar las dotaciones para regadío. Ha incidido en que "el aprovechamiento del agua es un asunto capital para Aragón".
En este momento se planifican los dos años que faltan hasta terminar el tercer ciclo del plan, 2021-2027. El consejero ha recordado que "hay inversiones que no están puestas en servicio, pero ya hay que hablar del cuarto ciclo hasta 2033", por lo que ha reivindicado que se aceleren las tras obras hidráulicas pendientes en Aragón, que son el recrecimiento de Yesa y los embalses de Mularroya y Almudévar para garantizar el aprovechamiento del agua.
"Es momento de volver a debatir sobre la planificación", ha subrayado Blasco. El Gobierno de Aragón detecta "una carencia de diálogo con el sector y con los actores implicados" y echa en falta "una visión integral sobre los planes de la agricultura en el futuro". En ese sentido, ha dicho Blasco, temen que "se va en contra de los intereses de Aragón porque reduce las dotaciones de los riegos entre un 12 y un 15 %".
Precisamente, en esta línea es en la que ha explicado que van las alegaciones que ha presentado Aragón. El director general de Desarrollo Rural, José Manuel Cruz, ha pedido más consenso y ha insistido en que el Gobierno de Aragón ha hecho propuestas en positivo y buscando aportar: "Echamos en falta ese diálogo y esa visión de conjunto del sistema y no una una visión puramente hidráulica del problema. Hay más cosas que deben hablarse y deben de ponerse encima de la mesa".
"Hay un nuevo paradigma que se está creando, pero se empieza a poner el foco en que las obras de regulación hidráulicas son también necesarias para que el agua no limite el crecimiento y en ese sentido va nuestra visión", ha explicado también el director general del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún.
Consideran que los documentos iniciales de la planificación hidrológica se desprende que "hay una intención de limitar y cerrar la cuenca del Ebro que obliga a ahorrar sin tener en cuenta que hay recursos disponibles".
