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Aragón

El 'datchball': un deporte 100% aragonés que causa furor entre los escolares

Basado en el balón prisionero, pero con reglas más específicas, este juego se ha hecho un hueco en el currículo de Educación Física. Recientemente se ha creado la Federación Aragonesa

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El 'datchball' se basa en el balón prisionero de toda la vida, pero con unas reglas más específicas. Este deporte, que tiene origen aragonés, está causando furor entre los escolares. Recientemente se ha creado la Federación Aragonesa de Datchball, la única de toda España, y ha sido incluido en el currículo de Educación Física. El programa 'Objetivo', de Aragón TV, analiza este sábado, a partir de las 13:25, el auge de este deporte, que además de ser integrador, fomenta la autonomía y la autoestima. 

El datchball nació en 2005 en una escuela de Brea de Aragón (Zaragoza) y poco a poco ha ido traspasando fronteras. Para jugarlo se necesita, una cuerda, tres pelotas y seis jugadores por equipo, como mínimo dos chicas. "El juego consiste en eliminar con tres pelotas de espuma a seis personas de un equipo contra seis personas del otro equipo, hay una cuerda de por medio que no se puede invadir y hay que ganar tres partidas", explica Roberto Navarro, presidente de la Federación Aragonesa de Datchball. 

Durante el partido, hay que tirar a dar para eliminar jugadores. A los tres y seis minutos, el tamaño del campo se reduce para introducir dificultad. "Las reglas son educativas, inclusivas y el juego es mixto, jugamos chicos y chicas juntos", añade Navarro. 

Este profesor de Educación Física fue quien comenzó a desarrollar el 'datchball' hace 19 años y a ponerle reglas. “Un niño, Alberto, me comentó que jugaron el finde con su primo a un deporte de tres pelotas y una cuerda. Entonces, empezamos a ponerle reglas y a usar este deporte para el calentamiento de una prueba de atletismo y me fui dando cuenta de la importancia y de la ilusión de este primer juego de calentamiento con tres pelotas”. 

Con esta premisa, este docente comenzó a desarrollar este deporte en los colegios y creó una liga para dar respuesta a todos los que querían competir. El Gobierno de Aragón lo reconoció en 2016 como deporte aragonés y, tres años después, se creó la Federación Aragonesa de Datchball. 

"Supuso un reconocimiento muy importante. No era un deporte minoritario, sino que había una estructura y profesionalización. Era la ilusión por que este deporte no se quedara en un juego de calle, sino que se puedan trasladar todos sus beneficios a otras localidades de Aragón y también a otras comunidades autónomas para que den el paso y creen otras federaciones", explica Navarro. 

4.000 federados

De los 4.000 miembros actuales, unos 3.400 son aragoneses. El resto, de Castilla La Mancha, Huelva, Islas Baleares o Cataluña. A nivel nacional, compiten en la Copa de España, que se celebra anualmente en Teruel. Pero cualquier equipo puede participar en torneos como el de Panticosa, Binaced o el Mundial de Utebo, que se celebra en junio.

"El torneo mundial de Utebo es el primero que hubo de 'datchball'. Es gratuito y la palabra mundial aspira a invitar a todo el mundo que quiera participar ", añade el presidente de la federación, al tiempo que comenta que este deporte tiene también mucho tirón entre los adultos. 

Alejandra Bernal Escorihuela es jugadora de la selección española de Dodgeball: "A todo el mundo que le hablas del 'datchball' dice: '¡Anda! Yo jugaba a esto en mi infancia'. Pero hay que olvidarse de que es un deporte de niños. En España el 'dodgeball' se mueve a nivel nacional. Hemos convencido a adultos que han querido recuperar recuperar esa sensación de disfrute, de alegría de tensión. Se lo pasan en grande". 

Cada equipo elige su nombre y elabora su escudo. Se trata de dar importancia a los jugadores y que se sientan parte del equipo. Así existen 'Los trompetas', 'Los borraja' o 'Los cobra'. 

Trabaja aspectos cognitivos, motrices y afectivos

El 'datchball' está incluido en el currículo de Educación Física porque, precisamente, trabaja aspectos cognitivos, motrices y afectivos. Por encima de todo, es un deporte integrador que fomenta la autonomía y la autoestima. 

“Dentro de nuestra programación, hemos creado un itinerario deportivo en el que se distribuyen los contenidos conforme marca la legislación y lo trabajamos en 3º y 6º. Además lo hemos incluido en nuestro proyecto deportivo de centro y lo utilizamos en patios activos. Tiene unos valores de respeto, inclusión y compañerismo y lo consideramos esencial", explica María Ruiz-Flores, directora del CEIP Ramón Sáinz de Varanda. 

Cada vez son más los que se apuntan a esta actividad como extraescolar. Paula Bravo es entrenadora de Datchball y árbitra de la Federación Aragonesa de Datchball. “Cada jugador encuentra su sitio en el campo y a partir de ahí, evolucionan. Hay jugadores más activos, que ponen la bola, la cogen y otros más introvertidos, que simplemente con el hecho de quedarse esquivando también hacen su labor".

El único inconveniente es la falta de competición internacional y esa es la razón por la que muchos lo combinan con este otro deporte, el dodgeball. Es el caso del utebano Iñaki Barrado, 'Iceman', que se ha abierto paso a nivel internacional. Comenzó jugando a 'datchball' en segundo de primaria y desde hace cuatro años se pasó a este otro deporte. En el europeo del año pasado logró el premio al mejor jugador. "No me lo imaginaba porque antes, en Holanda, me quedé impresionado y al que le dieron el mejor premio le pedí una foto. Pasé de pedirle una foto a que en el siguiente torneo me lo dieran a mí", cuenta Barrado. 

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