El conductor acusado del accidente en el que murió Luismi dice que la culpa fue del fallecido
Víctor Gil ha respondido solamente a las preguntas de su abogado durante la celebración del juicio por el siniestro que tuvo lugar en diciembre de 2022 en Fuentes de Ebro

El conductor acusado de haber causado la muerte a Luis Miguel López, Luismi, de 23 años, ha dicho que no fue su coche el que colisionó con el del joven, sino que todo ocurrió al revés. Víctor Gil ha respondido este viernes solamente a las preguntas de su abogado durante la celebración del juicio por el accidente mortal, que comenzó este lunes en la capital aragonesa(se abre en una nueva ventana). El siniestro se produjo en Fuentes de Ebro (Zaragoza) en diciembre de 2022, cuando la víctima volvía de un entrenamiento(se abre en una nueva ventana), ya que era jugador del equipo de fútbol de la localidad.
Según el atestado de la Guardia Civil, el acusado realizaba un adelantamiento peligroso y dio positivo en alcohol y drogas. Gil salió de prisión tras pagar un fianza de 10.000 euros y recuperó el permiso de conducir hasta que se conozca la sentencia.
El acusado ha contado este viernes que la noche del accidente cenó en Zaragoza, que bebió alcohol y que no había consumido estupefacientes entonces, sino tres días antes. Además, ha asegurado que circulaba a una velocidad adecuada, que adelantó a un BMW en línea discontinua y que chocó con el vehículo porque su conductor aceleró. En la colisión, ha asegurado, saltaron los 'airbags' y quedó parado en el carril contrario. Fue entonces cuando, según su versión, Luismi, que circulaba a gran velocidad, colisionó con él.
Durante la sesión del juicio se han vivido momentos de tensión. Los padres del joven fallecido han salido de la sala para no escuchar las palabras del acusado y la jueza ha tenido que llamar la atención a los presentes.
"Lo que no es comprensible es que cuando una persona va en semejantes condiciones conduciendo por la carretera se califique como un despiste. Esto no lo fue", ha asegurado la portavoz de la familia, María Ángeles Izuel.
Este viernes se han presentado las pruebas periciales, entre ellas las de la forense del Instituto de Medicina Legal, que ha confirmado que el acusado dio positivo en anfetaminas. El perito pide 200.000 euros de indemnización por daños y secuelas a los padres de Luismi, ambos con depresión severa desde entonces.
La acusación ratifica la petición de cinco años de cárcel y 10 de retirada del carné por homicidio imprudente, conducción temeraria y delito contra la seguridad vial. La defensa solo reconoce el de alcoholemia y pide la absolución.
