
El 22 % de la población aragonesa tiene más de 65 años, lo que sitúa a la Comunidad como una de las más envejecidas de España. Estudiar cómo se produce el envejecimiento es especialmente relevante en este escenario y el científico oscense Carlos Anerillas ha traído al Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) su investigación sobre senescencia celular, en la que lleva años trabajando.
Su proyecto comenzó en Estados Unidos y desde hace un año continúa en España como un proyecto de excelencia gracias a una beca Araid de más de un millón y medio de euros. Con más dotaciones de material y personal (un equipo de cinco a 10 miembros), Anerillas busca conocer al detalle cómo es ese proceso de envejecimiento para frenarlo y crear nuevos fármacos que lo retarden.
El envejecimiento celular es visible porque hay menos células en el cuerpo, están engrosadas y su respuesta no es la misma, explica: "Cada una de estas células pierde su papel y su función porque está dañada, y ese órgano o tejido funciona peor. Eso es lo que nosotros queremos atacar, a través de conocimiento y del ensayo, para ver si nuestras estrategias pueden eliminarlas".
Este científico oscense trae a Aragón su trabajo donde, asegura, existe el banco perfecto de acceso a tejidos y células envejecidas para seguir investigando, ya que aproximadamente unas 300.000 personas tienen más de 65 años en la Comunidad. "Pretendemos servirnos del sistema de salud aragonés para obtener muestras y ver hasta qué punto se reproduce lo que ya hemos hallado en el laboratorio", dice.
Su principal objetivo es la prevención, ya que todavía es pronto para hablar de revertir el envejecimiento. Las investigaciones celulares están avanzadas, pero "de momento podemos decir que se puede prevenir o retrasar". "Revertir es una situación más complicada porque hay muchísimos más factores, no solo la senescencia celular -afirma el científico-, pero los resultados que estamos hallando son prometedores".
Para el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, su regreso es una magnífica noticia para Aragón y para la ciencia: "Representa el retorno de uno de nuestros brillantes talentos, un investigador de referencia internacional que ha decidido volver a su tierra para seguir haciendo ciencia de primer nivel desde aquí”, destaca.
