
Ha sido el centro neurálgico de la fiesta en Huesca. El Cerro de San Jorge ha sido el principal escenario de la celebración con diversos actos y en lugar de encuentro de familias y amigos, que pasan un día al aire libre. Allí han llegado a primera hora de la mañana los más madrugadores de los 1.000 andarines que han participado un año más en la tradicional Jorgeada entre Zaragoza y Huesca.
Durante toda la noche muchos han recorrido los 80 kilómetros que separan ambas capitales. "La noche ha hecho buenísimo, la temperatura ideal, así que no podemos pedir más", decía uno de los participantes. Otro recordaba que era necesario "estar fuerte" para terminar la prueba. Otros han ido sumándose a la andada por etapas como una mujer que recorre "desde hace siete u ocho años la distancia entre Almudévar y Huesca".
A la llegada, la Asociación Deportiva Os Andarines de Aragón plantan un árbol conmemorativo, acuden a la ermita de San Jorge e imponen el pañuelo de andarín al santo. Después llega la tradicional misa, que ha contado con la actuación musical de la Coral Oscense. Este 2025 se han cancelado las representaciones teatrales y la batucada que estaba prevista por la mañana por el luto declarado tras la muerte del papa. Sí se ha mantenido el tradicional reparto de tortas con el huevo tras la eucaristía. Y el concurso de tortas y bizcochos.
