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Aragón

Los centros educativos afrontan los meses más calurosos con medidas de eficiencia energética y más zonas verdes

Educación ha puesto en marcha medidas para fomentar la eficiencia energética y proteger las aulas frente a las temperaturas extremas y desde Fapar defienden la urgencia de climatizar los centros educativos como el resto de los espacios públicos

CEIP María Moliner, centro piloto en Zaragoza del proyecto 'Patios x el clima'. / Europa Press
CEIP María Moliner, centro piloto en Zaragoza del proyecto 'Patios x el clima'. / Europa Press

El calendario comienza la cuenta atrás para la llegada del calor y los centros educativos se preparan para afrontar los meses que registran las temperaturas más altas. El Departamento de Educación trabaja en varias líneas para adaptar los edificios y equipamientos educativos a los efectos del cambio climático con medidas para fomentar la eficiencia energética y la protección frente a las temperaturas extremas, a lo que se suma la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. 

A este fin se destinan, a través del programa FEDER Aragón 2021-2027, 5,6 millones de euros hasta 2029. Así lo detalla el secretario general técnico del Departamento de Educación, Manuel Magdaleno: "Hay previstas actuaciones por un importe de 1,8 millones de euros con las que se estima realizar unas 55 actuaciones para fomentar un ahorro de la energía total, a través de la mejora de la envolvente y eficiencia de los sistemas de producción de calor, además de contribuir a una mejora del confort térmico, con una distribución de temperatura más homogénea”. 

Por otra parte, se están implementando medidas de ahorro energético en proyectos de nuevas obras de construcción, que incorporan instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo que cubran, al menos, el 80% de las necesidades de los centros en invierno. Como medida de protección solar se colocan lamas orientables en las aulas para optimizar su posición en las distintas épocas del año, de manera que se aprovechan la iluminación natural y las horas de sombra. 

Tanto en los proyectos de obra nueva como en la rehabilitación de las antiguas guarderías que se transforman en Escuelas de Educación Infantil se están instalando sistemas eficientes de climatización que posibilitan frío y calor. 

Fapar reivindica los centros escolares como espacios públicos y urgen un plan de climatización 

Desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón, su secretaria general técnica ha señalado que se valoran todas las medidas propuestas, pero piden a las administraciones que se acometa con urgencia un plan que permita la eficiencia climática energética y la climatización de los centros educativos “no solo en los meses de mayo y junio, sino también en los meses de vacaciones”, en los que, según señala Nieves Burón, “hay centros que acogen las actividades y colonias de verano sometidos a temperaturas extremas”.

Destaca que la clave estriba en que los centros educativos “son espacios públicos” e incide en que “son necesarias soluciones integrales” que deben acometer las instituciones: “Tenemos un problema de espacios públicos sin acondicionar, que son los centros educativos, algo que no ocurre con el resto de instalaciones. Hay que apostar por la climatización que reúna las condiciones de habitabilidad y de confort imprescindibles para seguir el proceso de enseñanza y aprendizaje que son, además, condiciones necesarias para trabajar”.

Las Ampas, subraya Burón, han llegado a comprar ventiladores para las aulas, pero no ha resultado una medida efectiva por la insuficiente potencia energética. 

Más allá de las aulas, se trabaja también en la renaturalización de los patios de los colegios. El Gobierno de Aragón continúa con el programa ‘Patios por el clima’, una campaña cuyo objetivo es mejorar los espacios educativos y adaptarlos a los efectos del cambio climático. Lo que se pretende es transformar estos lugares de recreo en zonas más verdes, para lo que están cambiando los pavimentos duros de hormigón por zonas con vegetación, arbolado, jardineras y porches, favoreciendo la permeabilidad del suelo con materiales de origen natural, buscando una vegetación que sea compatible con la autóctona para hacerla más eficiente y que, a la vez, exige menor consumo de agua.

Es una medida bien acogida por Fapar. Nieves Burón señala que en este momento están a la espera de que se abra una nueva convocatoria para que esta iniciativa puedan ampliarse a más centros educativos. 

El Ayuntamiento de Zaragoza también tiene un programa específico para la renaturalización de los patios educativos que se trabaja en el marco del Consejo de Medio Ambiente municipal, para lo que está organizando una serie de talleres en los que también participan los padres y madres de los estudiante. Allí están definiendo un catálogo que servirá para orientar a los centros en su labor para hacer de los patios unos espacios más verdes y amables a las condiciones meteorológicas.

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