Tres terremotos en una semana en Aladrén: ¿pueden volver a repetirse?
Antonio Casas, geólogo y profesor de la Universidad de Zaragoza, advierte de la necesidad de estudiar las fallas cercanas para determinar si los seísmos pueden repetirse y asegura que, por ahora, no hay indicios de riesgo

Este miércoles, alrededor de las 7:30 de la mañana, un terremoto ha despertado a los vecinos de Aladrén (Zaragoza).(se abre en una nueva ventana) El seísmo, de magnitud 3,1, se ha dejado notar en el municipio. Solo dos horas después se ha producido otro, de magnitud 2 y que no se ha notado, convirtiéndose en el tercero registrado en la provincia en tres días. El primero, casi imperceptible, tuvo lugar el 25 de noviembre, con una magnitud de 2,1. Los expertos apuntan a la necesidad de estudiar con más detalle la cercanía de algunas fallas tectónicas en la zona.
En la cordillera Ibérica existen varias fallas sismogénicas, es decir, fallas activas capaces de generar pequeños movimientos sísmicos de manera ocasional. Así lo recuerda Antonio Casas, profesor de Geodinámica en la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad de Zaragoza, quien añade: "En teoría pueden registrarse otros temblores, incluso ligeramente mayores, porque la falla puede seguir liberando energía".
Los movimientos sísmicos generan fracturas en la corteza terrestre, conocidas como fallas extensionales, responsables de los desplazamientos registrados en el Sistema Ibérico. Esto obliga a tener en cuenta su potencial sismológico. "De momento no hay indicios de riesgo", asegura Casas, aunque insiste en la importancia de "seguir estudiando las fallas cercanas a los últimos seísmos para obtener más información y ver de qué manera pueden repetirse".
No es la primera vez que se registra un terremoto en esta zona. En 2023, un seísmo de magnitud 4,1 con epicentro en Purujosa(se abre en una nueva ventana), a ocho kilómetros de profundidad, se dejó sentir en Tarazona, Borja y Calatayud. El mayor registrado en la provincia fue el de Used en 1953, de magnitud 4,7 en la escala de Richter y una intensidad de 7, con epicentro en la Sierra de Santa Cruz y una profundidad estimada de entre 7 y 15 kilómetros, que llegó a causar daños materiales en la localidad.
Según Casas, es menos habitual que el epicentro se registre tan cerca de Zaragoza, aunque "no es imposible y no suele ser frecuente".
Desde el Ayuntamiento de Aladrén han solicitado a la Diputación Provincial de Zaragoza que envíe un geólogo para revisar las piedras de la Virgen, situadas en lo alto de la colina sobre el municipio, dado que se desconoce si podría producirse otro seísmo. Estas estructuras ya fueron apuntaladas hace varias décadas y el último informe sobre su estado se llevó a cabo a principios de siglo.
