Dos proyectos ubicados en Aragón recibirán 322 millones para producir hidrógeno verde
Uno de ellos se desarrollará en el municipio turolense de Andorra, zona de reto demográfico, y el otro se compartirá con Cataluña

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha adjudicado 322 millones de euros a dos proyectos de producción de hidrógeno renovable situados en Aragón. Así se recoge en la resolución definitiva de ayudas publicada este viernes, dentro del programa H2 Valles para la creación de grandes clústeres de hidrógeno verde.
Uno de los proyectos se compartirá con Cataluña, mientras que el segundo se instalará en el municipio turolense de Andorra, calificado como zona de reto demográfico. En total, el programa ha asignado 1.223 millones de euros a siete iniciativas en toda España, con financiación procedente de la Adenda RePowerEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
Producción a gran escala y compromiso industrial
Las propuestas seleccionadas suman una capacidad de electrólisis de 2.292,8 megavatios (MW), suficiente para producir más de 269.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable. Según el ministerio, los proyectos deben garantizar contratos de venta para al menos el 60 % de su producción con consumidores industriales.
Además, incorporan generación renovable asociada y procesos como la síntesis de combustibles derivados, como el eSAF (combustible sintético para aviación), e-metanol o amoniaco verde. La mayoría de los promotores ha optado por tecnología alcalina para la electrólisis.
El objetivo de esta línea de incentivos que gestiona el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) -adscrito al MITECO- es fomentar la producción y consumo a gran escala de hidrógeno renovable y sus combustibles derivados para impulsar la plena integración de este vector en el mix energético español y acelerar la reducción de emisiones de CO2 de amplios sectores de nuestra industria y el transporte pesado.
Los clústeres o valles de hidrógeno verde constituyen un elemento esencial al reunir en emplazamientos agrupados múltiples etapas de la cadena de valor del hidrógeno, desde la producción y el almacenamiento a la distribución y consumo. Se aprovechan así las economías de escala, posible diversidad de consumidores en una misma zona y el efecto multiplicador que ello pueda tener.
