
Dos personas han sido detenidas en Zaragoza por la Policía nacional cuando se preparaban para hacer una entrega de sustancias estupefacientes en Francia. Los autores viajaban en una furgoneta de alquiler en la que transportaban 200 kilos de marihuana. En el momento de su detención, manifestaron que desconocían la cantidad de droga que portaban, ya que aseguraban haber sido contratados para realizar el viaje y no tenían más datos. Sin embargo, la policía llevaba tiempo siguiéndoles los pasos. El cabecilla de la banda era detenido posteriormente en Benidorm (Alicante)
Los hechos comenzaron a investigarse por la Policía Nacional cuando detectaron la actividad inusual de un grupo de personas en una zona de Benidorm. Al parecer, se estaban reuniendo personas ajenas al barrio, quienes tenían antecedentes por hechos relacionados con la venta de drogas. Tras un dispositivo establecido por la zona por agentes de la Policía Judicial de la Comisaría de Benidorm, pudieron ver que, el comportamiento de este grupo de personas, en aquel lugar era de características similares a los utilizados por los integrantes de grupos criminales.
Los agentes continuaron su investigación, pudiendo descubrir que dos de estas personas podían ser los cabecillas de algún tipo de organización ilícita. Además, durante estas primeras pesquisas vieron que su actividad no cesaba, manteniendo contactos bastante estrechos con otras personas del mundo de la delincuencia. Los dos eran familia, tenían diferentes antecedentes por tráfico de drogas, y habían sido detenidos juntos en alguna ocasión.
Intensificación de la investigación
La investigación se agudizó sobre estos dos sospechosos, volcando todos los esfuerzos sobre ellos. Se pudo determinar que el actor principal y más operativo era el más joven de los dos, quien manifestaba más actividad a pie de calle, haciendo uso incluso de diferentes vehículos de alquiler. También se sospechaba que el otro individuo pudiera estar encargado de las labores de organización del entramado.
Así pues, se pudieron determinar los itinerarios que realizaban, consiguiendo verles en las localidades alicantinas de Jijona, Elda y Alicante capital, así como Sagunto (Valencia). En estos lugares, coincidían con otras personas con antecedentes por delitos contra la salud pública, tenencia ilícita de armas e incluso por homicidio doloso.
La Policía Nacional determinó que su principal centro de operaciones se encontraba en una casa rural de Jijona. En algunas labores investigativas que se realizaron, los agentes pudieron detectar maniobras de contra vigilancia utilizadas por los sospechosos, conductas que denotaban una gran profesionalización delincuencial y clásicas de las que suelen usar los grupos criminales.
Resultado de diligencias investigativas
Cuando la investigación iba bastante avanzada, se pudo determinar que los investigados podrían componer una organización que se estaría dedicando al cultivo de marihuana, utilizando la casa rural para realizar estas tareas, donde observaron que llegaban vehículos pertenecientes a empresas de alquiler y abandonaban el lugar poco tiempo después.
Según esto, se sospechó que estos vehículos, muchos de ellos de alquiler, podrían estar transportando la sustancia estupefaciente almacenada en aquel lugar a otros destinos, siendo el posible destino de estas sustancias algún lugar del centro de Francia.
La fase de explotación
Teniendo indicios claros de un delito de cierta envergadura, la Policía Nacional estableció un dispositivo orientado a detener a los presuntos autores, para lo que eran necesarios un elevado número de agentes de Policía Judicial y de Seguridad Ciudadana con competencias específicas.
Las detenciones se practicaron por la tarde en la localidad de Zaragoza, cuando los presuntos autores pretendían viajar a Francia utilizando una furgoneta de alquiler, tal y como los agentes sospecharon que actuaban.
En el momento de la detención, los arrestados dijeron no conocer el destino de la entrega, ni la cantidad que llevaban de sustancia, de hecho, según sus propias manifestaciones, no dispondrían de esta información hasta una vez pasada la frontera con el país galo.
Durante los registros practicados, se pudieron intervenir varios teléfonos móviles, 405 euros en metálico, y 89 bolsas que contenían 200 kilos de marihuana.
También se descubrieron unas instalaciones cuya infraestructura estaba destinada al cultivo hidropónico de marihuana; con instalación eléctrica y de regadío, lámparas, ventiladores, aires acondicionados, conductos de extracción de aire, extractores de aire, básculas, deshumidificadores y secaderos.
A los detenidos, de 31 y 64 años de edad, se les imputaron los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal, siendo puestos a disposición del juzgado de guardia de San Vicente (Alicante), quedando las diligencias abiertas para el descubrimiento de posibles colaboradores en el ilícito.
Tras el arresto de los dos hombres dedicados al transporte de la sustancia, la persona investigada como supuesta cabecilla de la trama fue detenida en la localidad de Benidorm, a quien igualmente se le imputaron los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal, remitiéndose todo lo actuado al Juzgado correspondiente.
