Detectan el primer osezno nacido en Aragón en más de 50 años
Es una cría de la osa Claverina que nació en el periodo de hibernación, entre enero y febrero. En la actualidad se han detectado seis ejemplares de oso en el Pirineo aragonés, cinco machos, una hembra y un osezno

La Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca ha confirmado el nacimiento del primer osezno en territorio aragonés en más de medio siglo. Se trata de la cría de la hembra Claverina, que fue liberada hace siete años en el Valle de Aspe por el Gobierno francés y que ya había sido observada en el Valle de Hecho junto a su cría. El Gobierno de Aragón ha reforzado las medidas para compatibilizar la presencia de esta especie en peligro de extinción con la actividad ganadera y la vida en los municipios pirenaicos, que han sido consensuadas en la Mesa del Oso. Se ha instalado un vallado doble, una caseta de vigilancia y se ha contratado a dos pastores.
La presencia de la osa Claverina en el Parque Natural de los Valles Occidentales, acompañada de su cría nacida durante la última hibernación, son la demostración de que se ha consolidado esta subpoblación occidental de osos en los Pirineos. Hasta este momento, esta osa no había compartido espacio con machos reproductores, razón por la que se entiende que ha habido una expansión de ejemplares en los últimos años.
El seguimiento permite ubicar el parto entre enero y febrero. Estas crías nacen ciegas, sin pelo y con un peso de entre 300 y 500 gramos. La lactancia dura de tres a cuatro meses, aunque las crías permanecen con la madre hasta un edad que va del año y medio a los dos años. Las osas suelen atravesar un intervalo entre camadas de entre 2 y 3 años.
En la actualidad se han detectado hasta seis ejemplares de oso en el Parque Natural de los Valles Occidentales: tres machos de cuatro años, un macho de dos años, una hembra adulta y la cría de Claverina. A nivel transfronterizo, la población del Pirineo Occidental alcanza ya los diez individuos entre ambas vertientes.
El Gobierno de Aragón ha reforzado las medidas para contribuir a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo socioeconómico del territorio, para lo que ha invertido más de 300.000 euros.
En 2024 se registraron 33 ataques confirmados en los Valles Occidentales, 29 en Ansó y 4 en Hecho, en los que fallecieron 46 reses, lo que conllevó una indemnización de más de 22.000 euros a cargo del Ejecutivo autonómico. Este año se han registrado cuatro ataques en la zona de Ansó, con seis ovejas muertas.
Para hacer compatible la conservación de esta especie en peligro de extinción con la actividad ganadera y la vida en los municipios pirenaicos, el Gobierno de Aragón ha impulsado una Mesa del Oso, un espacio de diálogo con ganaderos, entidades locales y agentes sociales que nace con el objetivo de consensuar medidas que permitan reducir los daños ocasionados por la presencia del oso en los puertos de montaña.
