
Muchos municipios aragoneses tienen una gran afluencia turística en verano y buscan propuestas diferentes para atraer a los visitantes también fuera de la época estival. Algunas localidades fomentan actividades deportivas como el senderismo, la escalada, las rutas en bicicleta o los recorridos culturales. Dos de estos ejemplos son Alquézar, en Huesca, y Albarracín, en Teruel.
En plena sierra de Guara, el espectacular entorno de la localidad oscense de Alquézar es uno de los principales reclamos que ha conseguido atraer turistas durante todo el año. 130.000 personas han recorrido sus pasarelas hasta finales de octubre, 5.000 más que en todo el 2024.
Esta actividad da trabajo durante todo el año a cinco personas y en verano refuerza la plantilla. "Antes, los meses de verano eran los más fuertes. Ahora es más uniforme todo el año. El finde remonta, pero hay una afluencia general", explica Adrián Díaz, trabajador de las pasarelas de Alquézar.
Cuando comienza el frío, en Albarracín es la mejor época del año para practicar la escalada en bloque, también conocida como 'boulder'. "Nuestra temporada más alta es de septiembre a diciembre", cuenta Cristian Luengo, empleado de la tienda Sofá Boulder.
En este establecimiento atienden a muchos extranjeros, ya que esta práctica deportiva atrae a grupos de europeos o americanos que realizan estancias más largas, entre una y dos semanas.
Y, en realidad, en toda la comunidad hay iniciativas para atraer visitantes fuera de temporada, como el proyecto Zona Zero del Sobrarbe para amantes de la BTT o la tirolina del valle de Tena en Hoz de Jaca.
