
Oficialmente se llama plaza Carlos Castel, pero todo el mundo la conoce como la del Torico. Un animal de leyenda preside este céntrico espacio de la capital turolense desde 1858, cuando se construyó el monumento que ha resultado dañado este domingo en un accidente que ha tenido lugar a primera hora de la mañana.(se abre en una nueva ventana)
"Iban buscando un lugar para fundar la ciudad de Teruel y entonces vieron una estrella en un cerro, una elevación, y pensaron que era el lugar adecuado porque había un toro con este astro sobre la cara", explica Serafín Aldecoa, historiador y profesor, sobre el origen de este mítico personaje.
Desde sus seis metros de altura, con una fuente de cuatro caños en forma de cabeza de astados, ha visto pasar la historia. El Torico sufrió, como todos los habitantes de la ciudad, la Batalla de Teruel. Durante más de dos meses la plaza fue campo de batalla y la figura sobrevivió guardada en una casa particular. "Cayó un proyectil cerca y resquebrajó la base, se colocaron unas tablas para el soporte, pero el Torico salió disparado. Dicen que se rompió un cuerno y se produjo una grieta en una de las patas. Después, unos vecinos recogieron la escultura y la guardaron", cuenta Aldecoa.
Todo el centro de la ciudad de Teruel está declarado como Bien de Interés Histórico desde 2010.
