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Aragón

De color naranja, sin alcohol o en lata: las bodegas apuestan por la innovación frente a la caída en el consumo

Su consumo ha caído un 1% de media desde 2021, aunque el vino blanco y el que no tiene alcohol crecen en ventas. El sector busca incorporar, además, a los jóvenes

Vino de color naranja en la bodega Grandes Vinos.
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El vino que se bebe es de mejor calidad, pero se consume en menor cantidad. En 2008, el consumo mundial tocó techo y tras una década estancado ha pasado a decrecer. De hecho, si en 2021 el consumo mundial de vino fue de 234 millones de hectolitros, en 2022 descendió en dos millones, un 1%, y la tendencia decreciente continúa, mientras las bodegas innovan para hacer frente a su gran competidor, la cerveza.

Cada vez se explota más el vino blanco, más demandado ahora que el tinto o el rosado. Ahora, se apuesta por nuevas creaciones, como los vinos naranjas, los de baja graduación o sin alcohol, y el vino en lata.

Vino en lata de la bodega Grandes Vinos.

Ante este estancamiento y descenso en el consumo, las bodegas buscan la forma de llegar al público más joven; por eso crean nuevos diseños, nuevos formatos y nuevos estilos. Por ejemplo, 'orange wines', vinos naranjas, en los que la piel macera con el mosto, algo que no es habitual en los vinos blancos y que consigue un particular color ámbar. Además surgen bebidas cuya base principal es el vino.

"Sobre todo, estamos trabajando bebidas de baja graduación. Hace dos años lanzamos un 6,5 grados, vino con agua osmotizada y carbónico para tener burbuja, y el año pasado en lata. Son formatos para gente joven y ahora lo tenemos en primicia: el primer 0,0 de Aragón", explica el director de marketing de Grandes Vinos, Manuel García.

Vino 0% alcohol.

Buscan innovar en un sector que ha sido, tradicionalmente, bastante inmoviliste. Así, los vinos blancos, frescos y espumosos están en auge, igual que los de pequeña tirada y singulares. Con esa filosofía nace, por ejemplo, el clarete de Los Monegros con siete variedades de uva.

"Este vino va dirigido a personas que buscan cosas diferentes, pero que no esperen vinos fresquitos para quitar la sed en verano. Son vinos como de chimenea, casi como abrirte la botella como un whisky o un brandy", comenta el director de la bodega El Vino del Desierto, Fernando Mir.

Es un homenaje a la agricultores de antaño, a sus claretes de uvas blancas y tintas, ahora con un plus de exclusividad.

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