
En menos de 24 horas comienza la temporada de esquí en las estaciones del Pirineo aragonés. Astún y Formigal ultiman detalles(se abre en una nueva ventana) para recibir a los esquiadores. Una apertura anticipada que se produce gracias a la nieve y a las bajas temperaturas registrada en las últimas semanas. El resto de estaciones abrirán sus pistas en el puente de la Constitución.
Las pistas de Formigal están teñidas de blanco gracias a las nevadas y a las bajas temperaturas que han permitido adelantar la temporada de nieve. "Abriremos con 47 kilómetros esquiables, 17 remontes, un espesor de entre 20 y 60 centímetros de nieve y prácticamente todos los valles abiertos, por lo cual es una estampa buenísima para nosotros", señalaba Juanjo Pes, director de Aramón Formigal-Panticosa.
Para garantizar una buena apertura, durante toda la jornada las máquinas estarán trabajando en el pisado de la nieve; también se están preparando los remontes y revisando las pistas. "Ultimamos ya los últimos detalles", confiesa Pes, con un objetivo: "Dejarlo todo perfecto para que los usuarios puedan disfrutar de unas pistas en las mejores condiciones".
Y con todo el trabajo hecho, este sábado 29 de noviembre las pistas estarán ya operativas. "Para nosotros es algo espectacular, porque activa todas las reservas del puente de la Constitución y es un escaparate perfecto de cara a las Navidades", concluye el director de Formigal.
Astún y Formigal son las primeras, pero en el resto: Candanchú, Cerler, Javalambre, Panticosa y Valdelinares, ya se trabaja contrarreloj, porque la fecha prevista para su apertura es el puente de la Constitución.
