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Aragón

Mascotas que son algo más que un animal de compañía

Caballos, perros o gatos sirven de terapia en personas, por ejemplo, con problemas de soledad y depresión. También en niños con diferentes trastornos

Un menor disfruta sobre un caballo. / Canva
Un menor disfruta sobre un caballo. / Canva

Las leyes, la salud y la seguridad son tres términos a los que los animales de compañía están muy ligados. Desde hace un par de años tienen un reconocimiento legislativo que los distingue como seres sintientes. En el ámbito de la medicina, existen terapeutas que emplean a los considerados domésticos con personas que atraviesan una depresión y con menores que sufren algún tipo de trastorno físico y psíquico. También para los cuerpos de seguridad, el papel de los perros es imprescindible para poder realizar labores como la detección de drogas. Son mascotas que dan un paso más al servicio del ser humano.

Borja Lete es el responsable de la Unidad de Guías Caninos en Aragón de la Policía Nacional. Un área que dispone de diferentes especialidades, desde la detección de drogas, dinero, armas o explosivos; y dentro de poco, también de restos humanos. "Trabajamos con un guía para cada dos perros, aunque tenemos otros tres en formación sin que todavía hayan intervenido en acción", señala Lete. Un trabajo de adiestramiento que se repite en el día a día, durante los ocho o nueve años que dura la vida laboral del can. La mitad de la jornada es de formación y la otra mitad de trabajo activo.

Entre las tareas que repiten varias veces al día está la de vigilar los "puntos críticos" de la ciudad, como colectores o depósitos de agua, para que no haya explosivos. También asistir en sitios con mucho tráfico de personas como la estación intermodal de Delicias, para que no sirva de "entrada de drogas" a la ciudad. Un trabajo que realizan policía y perro en perfecta sintonía. "Son dos compañeros de trabajo que pasan muchas horas juntos, algunos de ellos incluso conviven bajo el mismo techo", reconoce este subinspector.

No todas las razas son aptas para realizar este tipo de servicio. Aquí predominan los pastores belgas y alemanes, y labradores. "El perro es un animal tremendamente colaborativo cuya pasión es trabajar", subraya este experto. Cualquier policía que quiera acceder a este puesto debe aprobar una "oposición interna" y realizar un curso de 18 semanas. Cada año hacen trabajos formativos que los dotan de una mayor especialización. 

¿Y cómo se consigue que un perro busque lo que se quiere? "Todo parte de un juego de asociación de conceptos en los que una recompensa sirve para reforzar la conducta que nosotros buscamos del animal", refrenda Lete. 

Caballos que ayudan a niños con problemas

No solo los perros sirven de apoyo. Existen centros de mayores que han probado terapias con animales de compañía para tratar asuntos como la soledad o la depresión. Los niños también forman parte de su ámbito de trabajo. En el Hípica Pony Club de Aragón llevan más de 40 años personalizando cada caso que llega a su centro. "Un equino ofrece posibilidades para muchos trastornos o deficiencias que pueda tener un menor", indica su directora, Belén Conde. 

Desde este centro de Utebo, las recomendaciones para los más jóvenes van ligadas a los caballos más pequeños. "Un pony y un niño con problemas pueden tratarse de tú a tú, ya que no existe esa descompensación que viene asociada al tamaño", asegura Conde. Eso proporciona un "ambiente de seguridad" para el menor que facilita la terapia. 

A través de la colaboración con Atención Temprana disponen de fisioterapeutas y psicólogos que trabajan al servicio de los pequeños. "La labor de fisioterapia es más efectiva -dicen desde la hípica- con el contacto estrecho entre un niño con deficiencia visual o parálisis cerebral y un equino, ya que se multiplica la estimulación del atendido". "El calor que desprende o el simple movimiento genera una sinergia muy especial entre los dos seres vivos", afirman. 

La equitación terapéutica, también llamada hipoterapia o equinoterapia, está basada en la utilización del movimiento del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales. Sirve de gran ayuda a los niños con "problemas de autoestima". Para ellos se crean "pequeños retos" que son un refuerzo positivo. "Los caballos son animales nobles y muy cariñosos si están bien tratados y cuidados", dice Conde, aunque tambien incide en recordar que "todos los caballos que trabajan con los más pequeños están preparados para ello".  

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