Cuando la llegada de nuevos pobladores permite a pequeños municipios recuperar la vida en sus calles
Durante los últimos años, muchas localidades aragonesas han ido perdiendo vecinos y servicios, pero la llegada de pequeños emprendedores que deciden instalarse en ellos y ponerse al frente de un negocio permite dar esperanzas en esa lucha por sobrevivir

Muchos pequeños municipios aragoneses buscan nuevos vecinos(se abre en una nueva ventana) que recuperen viviendas, abran negocios y llenen de vida otra vez sus calles. La llegada de nuevos pobladores que apuestan por instalarse en ellos y ponerse al frente de un negocio permite dar esperanzas a estas localidades en su lucha por sobrevivir. (se abre en una nueva ventana)
Es el caso de la localidad turolense de Cabra de Mora. 0En seis años su población casi se ha duplicado, llegando actualmente a 66 vecinos censados.
Hace cinco años regresaron de Francia a esta localidad Marisa Martí y su marido. Transformaron una masía abandonada en un hotel rural con caballos y vacas. Un destino turístico que cuenta con catalogación de reserva Starlight. "Desde Valencia hasta aquí vimos un montón, pero como esta ninguna, era el sitio ideal, paradisíaco", afirma Martí.
Precisamente, Marisa y su marido dieron trabajo a María Jesús García, que durante tres años regentó el bar de Cabra de Mora. Ella y su marido Alfredo estaban en el paro hace un lustro y aquí encontraron los trabajos que no conseguían en la localidad valenciana de Chiva.
"Estábamos en paro los dos. Nos vino la oportunidad y en una zona tranquila", señala García.
Por su parte, para Nebai Bernal regresar a Fuentes Claras fue volver al lugar donde pasó muchos momentos de su infancia, pero también ha significado encontrar tranquilidad y estabilidad tras haber pasado por diversos lugares de Cataluña, Madrid, Teruel, Zaragoza o Irlanda. Desde su casa trabaja ahora como consultora de negocios digitales.
"Un estilo de vida que es tan nómada, que es tan cambiante, poder tener un sitio al que volver y que sea mi pueblo, es una gozada", apunta Bernal.
Y de Mallorca a Fuentes Claras ha viajado Gonzalo Simonet quien, tras 16 años entre fogones en la isla, regenta desde el pasado mes de abril el bar de esta localidad en el que ofrece platos que dan un toque novedoso a la gastronomía aragonesa.
"Aquí con un sueldo puede vivir un matrimonio tranquilamente, lo que en Mallorca es impensable", destaca Simonet.
Asociaciones y ayuntamientos implicados en el mismo objetivo
Asociaciones, ayuntamientos, y otras administraciones trabajan para ofrecer oportunidades a familias y personas que quieren volver a empezar en la Comunidad.
Es el caso de la Comarca de las Cinco Villas, que ha puesto en marcha el proyecto 'Vive en Cinco Villas'. Busca atraer nuevos vecinos que quieran ir a vivir al mundo rural. Ofrecen asesoramiento para encontrar trabajo, para facilitar el teletrabajo y también ayuda para encontrar una vivienda.
"Lo que pretendemos es que las personas que vengan a la comarca encuentren un pueblo que se adapte a sus expectativas, a sus necesidades, a sus valores y, de esta forma, garantizamos, entre comillas, que esa vida sea plena y que se alargue en la localidad", destaca Maite González, gerente de la Asociación para el desarrollo y fomento de las Cinco Villas.
Por otra parte, Calanda es el primer pueblo de Teruel que se une al programa 'Vente a vivir al Pueblo'.
"Queremos visibilizar las características, que son muchas y muy positivas, que tiene nuestro municipio para gente que ya tiene una idea de querer salir de donde vive y que busca lugares atractivos y lugares que le puedan ofrecer empleo o vivienda", afirma José Alberto Herrero, alcalde de Calanda.
Se trata de iniciativas que ofrecen mejorar la calidad de vida de las personas a cambio de revitalizar el mundo rural y frenar la despoblación.
