
Es un giro que ya se comienza a aplicar de manera sistemática en los centros educativos. En Aragón, los alumnos no pueden hacer uso dentro de los colegios del teléfono móvil. Una medida que entró en vigor el año pasado pero que todavía puede ser más restrictiva en el futuro. Madrid, por ejemplo, ha anunciado un veto general a partir de septiembre al uso de pantallas, tanto en el aula como para hacer deberes, en las etapas de Infantil y Primaria. El informe elaborado por un comité de expertos para el ministerio de Infancia recomendaba no exponer a los más pequeños y que se haga solo en casos muy concretos a los menores de 3 a 6 años, por ejemplo, para estar en contacto con un familiar.
Con el debate abierto, en la comunidad aragonesa ya hay centros como el 'l Espartidero que han puesto coto a las pantallas en el aula ante los efectos negativos que tienen en los menores. Todas las asignaturas de Secundaria que se imparten con dispositivos electrónicos desde 2018 volverán el próximo otoño al libro de texto, cas de Lengua y Literatura y los idiomas. Un sistema mixto que, creen, da respuesta a la inquietud de las familias. "Una preocupación latente sobre todo por la seguridad. Pero sí que es cierto que la preocupación más significativa, insisto, es el número de horas de contacto con las pantallas digitales", reconoce su director.
El temor también llega al fiscal de menores de Teruel que imparte charlas en institutos para concienciar de los riesgos de internet. La mayoría de estudiantes, señala, desconoce que a partir de los 14 años sus acciones pueden tener consecuencias penales. "Ellos creen que saben todo porque son nativos digitales y eso les lleva a ser algo inconscientes en su uso. Tanto un uso abusivo como un uso de riesgo", advierte Benito Soriano.
Los problemas de la exposición excesiva a las pantallas ya se conocen, y ahora es el momento de tomar medidas, según apuntan desde la plataforma de familias Salud Digital. "No queremos tampoco eliminar la tecnología porque sabemos que es básica en la actualidad, pero sí que queremos que el soporte básico de estudio vuelva a ser el libro de texto en muchas aulas de colegios", arguye su portavoz Silvia Abad. Quieren que Aragón siga el ejemplo de Madrid de eliminar de sus colegios el uso individual de dispositivos digitales.
