Continúa el cruce de acusaciones entre Gobierno y oposición por los fallos en las pulseras antimaltrato
El PP, que pide la dimisión de la ministra de Igualdad, ha reclamado este martes en el Senado una auditoría externa para saber qué ocurrió. El PSOE defiende que el ministerio sí ha dado explicaciones y mantiene que fue un fallo puntual

El Senado exigirá la dimisión o el cese inmediato de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, por el "gravísimo fallo" en el sistema de las pulseras de control de los agresores machistas,(se abre en una nueva ventana) después de que el PP haya impulsado una moción que será aprobada gracias a su mayoría absoluta.
Los populares, que han enmendado una moción que se va a debatir este mismo martes en la Cámara Alta, solicitan que se haga una "auditoría independiente para conocer la dimensión de la gravedad de lo ocurrido en el fallo de las pulseras antimaltrato" con el objetivo de depurar responsabilidades y disponer de toda la información.
Así lo ha explicado la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, quien ha criticado que el Gobierno le está dando la espalda a las víctimas con un "feminismo de Aliexpress" y ha acusado a Redondo de mentir al decir que las pulseras siempre funcionaron.
"Miente para tapar su negligencia. Esto es negligencia criminal. Ana Redondo es la responsable directa y Pedro Sánchez es el máximo responsable. Ella debería de haber dimitido o él debería haberla cesado. (se abre en una nueva ventana)Si no lo hace, Sánchez es cómplice", ha declarado en rueda de prensa.
La iniciativa que se aborda en la Comisión General de las Comunidades Autónomas exige informar sobre cuántas víctimas se han quedado sin protección, cuántos procesos judiciales se han visto afectados y cuántos maltratadores se han beneficiado por el fallo del sistema cometa desde el 20 de marzo de 2024.
"Me gustaría saber por qué este Gobierno, en lugar de pedir perdón, en lugar de reconocer sus errores, en lugar de asumir sus responsabilidades, lo que hace es esconderse, mentir y, una vez más, mirar hacia otro lado y echar la culpa a otros", ha expresado la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero.
Las comunidades del PSOE no han asistido a la Comisión, pero desde el grupo parlamentario en el Senado han defendido que el ministerio sí ha dado explicaciones sobre el fallo, manteniendo que fue algo puntual. Además, aseguran que el PP está creando una alarma inexistente.
Advertencias previas de los fallos
Entre 2023 y 2024 las empresas que prestaban el servicio de las pulseras de control de los maltratadores cambiaron. Pasó de Telefónica a Vodafone y Securitas. Fue en ese traspaso donde empezaron a detectarse los problemas. El diario El País ha publicado que ya entonces un representante de la empresa de telefonía reconoció en una reunión con la delegación del Gobierno contra la Violencia de Género que los dispositivos fallaban. Entre los problemas, que las pulseras no se podían sumergir en el agua.
Según este diario, desde la Delegación se reconoció que las pulseras eran manipulables.
El Consejo General del Poder Judicial también avisó al Ministerio de la Presidencia de problemas con los dispositivos. Desde las asociaciones de mujeres piden que el servicio lo presten las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, no empresas privadas.
"Un asunto como este no se puede dejar en manos de concursos públicos, de empresas privadas, que van a ganar dinero en detrimento de la seguridad de las víctimas.", ha indicado Natalia Morlas, presidenta de la asociación Somos Más.
El Gobierno central asegura que fueron incidencias puntuales y que se corrigieron. El Ministerio de igualdad licitará en unos meses un nuevo contrato para introducir mejoras técnicas.