
Las últimas lluvias han permitido terminar la campaña de riegos con relativa normalidad en la cuenca del Guadalope. Julio y agosto fueron meses complicados, con los regantes alargando los plazos de riego para optimizar el agua.
Desde junio, esta cuenca, junto a la del Huerva, estaba en situación excepcional por sequía extraordinaria, que se dio por finalizada la semana pasada.
El embalse de Calanda se mantiene tan solo al 21% de su capacidad, por lo que se sigue recomendando a los usuarios prudencia en el consumo. Una situación que contrasta con la de la margen derecha del Ebro donde, tras dos años de sequía, esta campaña no ha faltado el agua.
La sequía de los dos últimos años ha hecho que Alberto Lax, agricultor de Peñalba, haya dejado el 30% de sus campos sin sembrar. Este año, el agua ha permitido cerrar una campaña de riego que califica de excelente.
"Ha ido genial, excepcionalmente bien. El maíz y la alfalfa que tenía, los he regado todo lo que ha sido necesario y más comparado con los dos años anteriores que tuve que dejar tierras sin sembrar", apunta el agricultor.
Riegos del Alto Aragón abastece a más de 140.000 hectáreas. Las aguas del Cinca y del Gállego hubieran dado este año para otra campaña más de riego. No tener restricciones ha permitido a los agricultores planificar mejor sus cultivos.
"Hemos tenido multitud de segundas cosechas. La segunda quincena de julio y la primera quincena de agosto demandas de récord en la historia de Riegos del Alto Aragón. Eso significa que hay más hectáreas de segunda cosecha que ningún año", subraya José Antonio Pradas, presidente de Riegos del Alto Aragón.
También los campos regados por el Canal de Aragón y Cataluña han podido recuperar las segundas cosechas. Este año cierran su campaña con los embalses del Ésera igual de llenos que cuando empezaron, lo que es sinónimo de alegría para el presidente del canal, José Luis Pérez: "Que Barasona esté prácticamente lleno, San Salvador ha ido almacenando aquello que no podía contener Barasona. Está a más de un 80% de capacidad y con la perspectiva de que se llenará".
En cambio, harían falta dos años igual de húmedos que este para la completa recuperación de Canelles, el mayor embalse del Pirineo, que se nutre del Noguera Ribagorzana.
